KAIRÓS SAN ILDEFONSO – Curso 2018/2019 ¿Te animas? ¡Inscríbete!

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Kairós, palabra de origen griego que significa “Tiempo oportuno para Dios”, es el nombre del Movimiento Diocesano de Adolescentes de la Diócesis de Jaén. Está presente en más de 20 parroquias y colegios de la diócesis y su objetivo principal es acompañar al adolescente que ha recibido la confirmación, haciéndole partícipe en un proceso personal de seguimiento a Jesús, desde el encuentro experiencial, que lo lleve a crecer como persona y a orientar su vida en una vocación concreta en la Iglesia y en el mundo”


Y después de tu Confirmación…¿te unes a KAIRÓS?

PERTENECER AL GRUPO KAIRÓS…¿PARA QUÉ?

1. Para tener un encuentro personal con Jesús y cuidar tu amistad con Él
No se puede querer a quién no se conoce. En el grupo Kairós tendrás un montón de oportunidades diferentes para conocer más y mejor a Jesús y para aprender a orar (hablar con Él y escucharlo).
2. Para crear comunidad
En un momento vital de tantas dudas, novedades, inquietudes…en el grupo Kairós te invitamos a caminar juntos y formar comunidad, siendo apoyo unos para otros y compartiendo la alegría de la fe.
¡No podemos ser cristianos adormilados! Te invitamos a ser un joven cristiano activo en la parroquia. ¿Te atreves?
3. Para poner tus dones al servicio de los demás
Estás en una edad de un gran crecimiento y cambio…por eso en Kairós queremos ayudarte a conocerte más, a que descubras el montón de dones que Dios te ha dado y el inmenso bien que puedes hacer si estás dispuesto a ponerlos al servicio de los demás. Y todo esto siempre a la luz del Evangelio.
¿TE ANIMAS?

ACTO PENITENCIAL KAIRÓS 2019 – Volvemos al Padre (Confesión)

LA CONFESIÓN

¿Estás dispuesto a experimentar el verdadero efecto liberador de la confesión? En el sacramento de la reconciliación descubrimos la belleza del amor y de la misericordia de Dios.

En la confesión recibimos una fuerza liberadora y un nuevo comienzo con Dios. Y la alegría de esta experiencia es realmente visible.

¡Comienza de nuevo! ¡Confiésate!

¡HOLA , DIOS! ¡OTRA VEZ ESTOY AQUÍ!

¡Hola, Dios, otra vez estoy aquí! He metido bastante la pata. Me he apartado del camino. Sé exactamente por qué. Todo pecado, cualquier falta de amor, TE afecta. ¡Sólo tú eres Dios! Sólo tú puedes perdonarme.

¡Aquí estoy, perdóname!

A pesar de que en mi vida ya me he confesado cientos de veces, siempre tengo que hacer un esfuerzo. Y eso que sé que cinco minutos después, cuando salgo del confesionario, voy a estar tan contento como después de darme un baño en el mar.

  • Hay paz en mi alma.
  • Podría cantar y bailar de alegría.
  • No todos tienen esa alegría espontánea, pero para mí es así.

Cuando en nombre de Jesús, el sacerdote perdona tus pecados, entonces puedes realmente volver a empezar de nuevo. Imagínate: ¡Totalmente nuevo! Sí, empieza la vida para ti, una vida que comienza ahora desde el principio.

¡Dios, que es Amor, no sólo te perdona tus pecados, sino que incluso, en cierto sentido, los olvida!

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ACTO PENITENCIAL KAIRÓS 2019 – Volvemos al Padre (Oración)

VOLVEMOS AL PADRE

Juntos rezamos diciendo…

Lava del todo mi delito,

limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,

tengo siempre presente mi pecado.

Contra ti, contra ti solo pequé,

cometí la maldad que aborreces.

Lávame: quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,

que se alegren los huesos quebrantados.

No me arrojes lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso.

Amén

(Salmo 51)

DINÁMICA: “Historia del hombre rico”

Después del examen de conciencia escribiremos en un papel, en la cruz con la que Jesús cargó todos nuestros pecados nuestras faltas y con ella iremos a confesar.

Por último, besaremos la cruz, en señal de agradecimiento por el perdón recibido.

 

Juntos rezamos diciendo…

Te adoro, oh cruz, porque en Ti está clavada la fuente de la Vida
Te amo, oh cruz, porque desde Ti destella la luz de la vida
Te necesito, oh cruz, porque en Ti habla el futuro de nuestra vida
Sí, oh cruz, nunca la madera fue tan rociada por el amor
Si, oh cruz, nunca un madero fue tan gigantescamente grande
como para abrazar a toda la humanidad
Sí, oh cruz, jamás un leño fue tan inmensamente alto
como para dejar que, desde el cielo, Dios a través de la carne
se desangrara por amor y un amor loco y sin medida.
Te adoro, oh cruz, porque cuando estoy abandonado
me acuerdo de Aquel que, en Ti, fue tan olvidado y arrinconado
Te amo, oh cruz, porque cuando estoy herido
levanto mis ojos y veo  un cuerpo destrozado
Te necesito, oh cruz, porque cuando caigo
encuentro en Ti clavado a Aquel que por el hombre se levantó.
Sí, oh cruz, nunca el horizonte fue roto por tan inigualable silueta
Si, oh cruz, nunca la tierra acogió en sus entrañas tanta pasión
Si, oh cruz, nunca los hombres vivieron
horas de tanta pasión y dolor, silencio y fortaleza: Cristo
Te adoro, oh cruz, porque el absurdo dará paso a la Gloria
Te amo, oh cruz, porque el escándalo tendrá respuesta definitiva
Te necesito, oh cruz, porque al final vencerá la luz
Te beso, oh cruz, porque estoy dispuesto a recibirte
cuando llames a mi puerta, aunque al principio me resista.
Te beso, oh cruz, porque el camino de Jesús
quiero que sea el mío y nunca de él desviarme
Te beso, oh cruz, porque deseo completar en lo que haga falta
la Pasión y Muerte del mismo Nazareno.
Te beso, oh cruz, porque aunque nos parezca lo contrario
eres un tronco  por el que, Dios, da un beso doloroso a toda la tierra.

 

Juntos rezamos diciendo…

Te necesito a ti,

Señor, como mi maestro,

cada día te necesito.

Dame la claridad de la conciencia,

que sólo puede alcanzar

tu Espíritu.

Mis oídos son sordos,

no puedo oír tu voz.

Mi vista está empañada,

no puedo ver tu signo.

Sólo tú puedes afinar mi oído, aclarar mi mirada

y limpieza mi corazón.

Enséñame a sentarme a tus pies,

y a escuchar tu palabra.

Amén.

(John Henry Newman)

UNA VEZ CON EL CORAZÓN LIMPIO, ME COMPROMETO…

(lee en silencio)

  1. Corregiré o me propongo luchar contra… (contra qué, piénsalo).
  2. Daré mi mano amiga a… (piensa a quién). Así le ayudaré, le sonreiré y le apoyaré.
  3. Haré esta obra buena… Pondré este gesto… (indícalos) para alegrar a mis padres.
  4. Nunca hablaré mal de nadie; me esforzaré por sembrar «lo positivo» (especifica).
  5. Perdono a… (nombra a quién). Se lo voy a demostrar con algún gesto… (piénsalo).
  6. No voy a dejar pasar hoy sin hacer esta buena obra (señálala).
  7. Hoy voy a leer un trozo del Evangelio y voy a meditarlo (prográmalo).
  8. Voy a tener un rato de diálogo con el Señor en un día determinado (fíjalo).
  9. He visto la trampa en la que con más frecuencia caigo: intentaré esto (indícalo).
  10. Voy a dedicar hoy y algún otro día un rato para pensar y ordenarme por dentro…
  11. Voy a ser menos egoísta con los de mi casa (busca cómo).
  12. Mi defecto dominante es… (piensa en él) y voy a hacer una acción concreta para irme superando (¡concreta!).

“No nos cansemos jamás de sentir la necesidad de su perdón, porque cuando somos débiles su cercanía nos hace fuertes y nos permite vivir con mayor alegría nuestra fe” (Papa Francisco)

Juntos rezamos diciendo…

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contro ti sólo pequé,cometí la maldad que aborreces.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quietes tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

POR TU CRUZ Y RESURRECCIÓN NOS HAS SALVADO, SEÑOR


Profundizar en la Pasión de la mano de Pastoral SJ

(Imagen: “El Rey de los Mindundis“)


Haz de mí Señor…

Haz de mí, Señor, una persona sensible a todo lo humano.

Haz de mí, una persona capaz de llegar a ese secreto donde cada persona

vive y muere, lucha y espera, busca y ansía felicidad.

Haz de mí, Señor, una persona a quien nada verdaderamente humano

le deja indiferente.

Haz de mí, una persona evangélica y seguidora de Jesús,

que se estremezca ante el dolor y las lágrimas de los que lloran,

ante la ilusión y la esperanza de los que sueñan caminos nuevos.

Haz de mí, Señor, una persona que ame el mundo y

los problemas de la humanidad.

¿Cómo anunciar que eres Dios de encarnación si me mantengo al margen

de los grandes interrogantes y problemas de las hombres y mujeres de hoy?

Haz de mí, Señor, un experto en humanidad asumiendo siempre y en todas partes

la solicitud por la persona que Jesús mismo practicó

con su trato a los pobres y necesitados, con los que buscaban la verdad,

con los que eran injustamente tratados,

con los heridos al borde del camino, con los excluidos por la sociedad.

Haz de mí, Señor, una persona de verdad en medio de la mentida;

una persona de libertad en medio de las modernas esclavitudes;

una persona de palabra en medio quienes roban la palabra.

Haz de mí, una persona de bondad en medio de los que siembran cizaña;

una persona de humanidad en medio de los que deshumanizan;

una persona de Vida en medio de tanta muerte.

Haz de mí, una persona de Buena Noticia,

en medio de la noche del mundo.


Bienaventuranzas de la Cuaresma (contra un corazón de piedra)

Felices quienes recorren el camino cuaresmal con una sonrisa en el rostro y sienten cómo brota de su corazón un sentimiento de alegría incontenible.
Felices quienes durante el tiempo de Cuaresma, y en su vida diaria, practican el ayuno del consumismo, de los programas basura de la televisión, de las críticas, de la indiferencia.
Felices quienes intentan en la cotidianidad ir suavizando su corazón de piedra, para dar paso a la sensibilidad, la ternura, la com-pasión, la indignación teñida de propuestas.
Felices quienes creen que el perdón, en todos los ámbitos, es uno de los ejes centrales en la puesta en práctica del Evangelio de Jesús, para conseguir un mundo reconciliado.
Felices quienes se aíslan de tanto ruido e información vertiginosa, y hacen un espacio en el desierto de su corazón para que el silencio se transforme en soledad sonora.
Felices quienes recuerdan la promesa de su buen Padre y Madre Dios, quienes renuevan a cada momento su alianza de cercanía y presencia alentadora hacia todo el género humano.
Felices quienes cierran la puerta a los agoreros, a la tristeza y al desencanto, y abren todas las ventanas de su casa al sol de la ilusión, del encanto, de la belleza, de la solidaridad.
Felices quienes emplean sus manos, su mente, sus pies en el servicio gozoso de los demás, quienes más allá de todas las crisis, mantienen, ofrecen y practican la esperanza de la resurrección a todos los desvalidos, marginados y oprimidos del mundo. Entonces sí que habrá brotado la flor de la Pascua al final de un gozoso sendero cuaresmal.
Miguel Ángel Mesa (Bienaventuranzas de la Vida -PPC-)

Médicos y sus colaboradores en zonas de guerra – El Video del Papa 4 – abril 2019


Entra en lo más secreto de ti y ora

Entra en lo más secreto de ti y ora

(Mateo 6,1-6.16-18)

A Dios le gustan poco las apariencias y los que viven de apariencias. En el cielo no hay salas de maquillaje ni tiendas de trastos para poder aparentar. Las “apariencias” las crea la sociedad de consumo y las ideas falsas que nos hacemos de nosotros mismos cuando nos creemos que somos algo. ¡Qué bien se nos da disimular! Hay maquillajes o disimulos ordinarios: “¡Límpiate, que no te vean que tienes ojeras, o que has llorado, o que tienes el alma por los suelos!”. Y hay otros que nos hacen vivir de manera falsa, doble, al margen de nuestras posibilidades…

Dios “cala” el corazón. Dios está en el secreto, en lo escondido, en lo que se hace con corazón y nadie lo ve, solo los perciben los de mirada de profundidad…

A Dios no le interesa que cambies de aspecto, ni que disimules. A Dios le gustas tal como eres. Si te enfundas disfraces y apariencias nunca aceptarás la realidad, nunca cambiarás ni removerás el corazón…

Dios ve lo escondido. Nada de lo que haces y los otros no ven, se queda sin ver a los ojos de Dios. Tantas veces te quejas de cosas que haces, de detalles que cuidas y que, sin embargo, la persona en quien pensabas no los ve, no los aprecia… Que sepas que nada de lo mejor tuyo pasa desapercibido para Dios. Nada. Los ojos de Dios llegan al secreto del corazón y leen tus y mis secretos. Dios no es Dios de apariencias.

Nos preparamos para la Confirmación con #YOUCAT

YOUCAT

Libro de catequesis para la Confirmación

 

  1. Para comenzar
  2. Lo que podemos saber acerca de Dios
  3. Por qué el mundo va mal
  4. Jesús – más que sólo un hombre
  5. ¿Por qué tuvo que morir Jesús?
  6. El regreso de Jesús o la historia de la Resurrección (1) / El regreso de Jesús o la historia de la Resurrección (2)
  7. Un viaje de exploración hacia el Espíritu Santo
  8. Orar – estar en contacto con el Dios vivo
  9. La Iglesia: un hogar para ti y para mí
  10. La Eucaristía: sobre la generosidad de Dios
  11. ¡Actualización! La confesión
  12. ¿Qué sucede en la Confirmación?

 


Si fuéramos… la Cuaresma sería

-Si fuéramos automóviles, la Cuaresma sería el tiempo de cambiar el aceite y afinar el motor.
-Si fuéramos jardines, la Cuaresma sería tiempo de fertilizar nuestra tierra y arrancar las malas yerbas.
-Si fuéramos alfombras, la Cuaresma sería tiempo de darles una buena limpieza con el aspirador o una buena sacudida.
-Si fuéramos baterías (pilas), la Cuaresma sería tiempo de recargarlas.
Pero no somos ninguna de estas cuatro cosas:
-Somos personas que, quizá, muchas veces hemos hecho cosas malas y necesitamos arrepentirnos de ellas. De aquí la necesidad de hacer una buena confesión.
-Somos personas que muchas veces nos dejamos llevar por nuestro egoísmo y que, por lo tanto, necesitamos empezar a pensar en los demás. De aquí la necesidad de la limosna.
-Somos personas que muchas veces perdemos de vista el fin para el que fuimos creados por Dios.
Necesitamos, pues, recobrar la vista. De aquí la necesidad de la oración.

“Jesús, el que ha venido buscar y salvar lo que estaba perdido“

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