Visitamos el CENTRO DE DÍA DE CÁRITAS – Testimonio de Pedro (Equipo de calle)


“No te conformes con ser bueno”

Hace ya más de 20 años que escucho esa frase. Y aún me la tienen que recordar. Yo fui educado para respetar a los demás y para ser bueno. Unas veces lo cumplía y otras no, pero cumpliendo con eso y con ir a misa los domingos, yo ya tenia el Cielo ganado.

En mi caso, no quería darme cuenta de nada, hasta que otra vez apareció Él. Los Ángeles de la Guardia existen, y los tenemos más cerca de lo que pensamos. Yo lo tenia de vecino. Se había adueñado del escalón del portal de mi casa. Al principio era invisible para mí, hasta que paso lo inevitable.”El ciego fue y se lavó, y al volver ya veía.”Juan 9-11.

Entendí que se puede ser ciego y con la visión perfecta. Aquel día, allá por el noviembre del 2014, dos Ángeles de la Guardia se cruzaron en un mismo punto. Iluminaron tanto que me hicieron ver cosas que antes no era capaz de verlas. Esa nueva visión, me hizo descubrir cosas diferentes, duras y reales. No estaba alucinando. Ese olor a quemado, ese frío intenso, tristezas nunca antes vistas…Todo era real. Escuchar, útil, visible, calor humano, compañía…Empezaba a descubrir las palabras de la Sopa de Letras que Dios había preparado en mi vida.

Actualmente tengo la inmensa fortuna de poder disfrutar del día a día tanto del Centro de Día de Caritas como del Equipo de Calle. Pero el Camino es muy largo y aún quedan muchas palabras que descubrir y vivir en esa Sopa de Letras.

Para eso esta la oración, para que me empuje cuando este un tiempo sin sacar ninguna palabra nueva.