Campamentos KAIRÓS 2017: Laudato si`


REZO DEL ROSARIO ECOLÓGICO

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CARTA

“La tierra es un don de Dios para nosotros, lleno de belleza y maravilla donde los frutos de la tierra pertenecen a todos”

En la carta que dice que “la tierra es un don de Dios para nosotros, lleno de belleza y maravilla donde los frutos de la tierra pertenecen a todos”. Pero lo que vemos hoy es que nuestra casa común nunca ha sufrido tanto daño y maltrato como en los últimos 200 años. Hemos desarrollado una velocidad mayor de lo que podríamos haber imaginado. Hemos tratado la Tierra como si fuera un suministro ilimitado de recursos, tomando más que lo que justamente nos correspondía, de lo nuestro y de lo de las futuras generaciones por venir.

Hemos despojado la tierra de sus bosques naturales, hemos contaminado las aguas, su tierra, y su aire. Las plantas y las especies se están extinguiendo a un ritmo alarmante. La Tierra, nuestro hogar, está empezando a parecerse, cada vez más, a un inmenso montón de suciedad. Nuestro creciente uso de combustibles fósiles contaminantes, especialmente el carbón, el petróleo y el gas, está ayudando a impulsar el cambio climático, que es uno de los mayores desafíos que enfrentamos hoy en día.

El cambio climático nos afecta a todos, pero son las comunidades más pobres las que más lo sufren.
Ahora estamos en un punto crítico, donde el futuro de nuestro planeta está en peligro, ya que, a pesar de esta crisis, no parece haber ninguna desaceleración en los estilos de vida de los países ricos.

La enorme brecha entre los ricos y los pobres siguen aumentando, entre los que quedaron atrapados en la pobreza, con pocos o ningún recurso, y los que están consumiendo y gastando a un ritmo cada vez mayor, dejando un rastro de residuos y destrucción.

Nuestro mundo digital también nos está contaminando con el ruido y las distracciones, nos impide aprender a vivir sabiamente, a pensar profundamente y amar generosamente. Las relaciones reales se sustituyen por las amistades virtuales que podemos elegir aceptar o rechazar, dejándonos insatisfechos, sin relaciones profundas, o pueden dar lugar a una nueva sensación de aislamiento.

Sin embargo, a pesar de todo esto, no todo está perdido. Los jóvenes exigen el cambio; los jóvenes quieren construir un mejor que toma en serio la crisis ambiental y los sufrimientos de los pobres. Así que podemos cambiar, podemos tener un nuevo comienzo; para proteger nuestro hogar común, necesitamos un plan común.

Toda la familia humana necesita trabajar en conjunto para que, así, la belleza pueda lo que no puede la contaminación y la destrucción. El uso de los combustibles fósiles también tiene que ser reemplazado sin demora. Y tenemos que dejar de tratar a los recursos del mundo como un objeto con fines de lucro, sin pensar en cómo nuestras acciones pueden afectar el medio ambiente de las generaciones futuras.

  • ¿Por qué el Papa dice que la tierra es un regalo de Dios y que está llena de belleza?
  • ¿Qué quiere decir el Papa con la expresión “casa de todos”?
  • ¿Qué acciones del hombre dañan la naturaleza?
  • ¿Qué acciones podemos realizar nosotros para cuidar la naturaleza? Somos capaces de estos cambios y de emprender un nuevo comienzo. Así que vamos a que empezar a hacerlo hoy.

 

Los tres puntos  claves de la Laudato Si´: cultura del descarte, conversión ecológica y ecología integral, mediante la cuestión vivencial

 

  • Cultura del descarte:  ¿Estoy usando desechables? ¿He traído más de lo que necesito? ¿He arrojado basura al lugar? ¿He tenido paciencia con quien ‘se demora’ o ‘no puede’ hacer las actividades al ‘ritmo’ de los otros? ¿Cómo encontré el lugar y cómo lo estoy dejando? ¿He destruido algo de la naturaleza? ¿Cuánta basura he generado? ¿He reciclado? ¿He compartido lo que he traído al viaje con alguien?
  • Conversión ecológica: Hacer una oración (Rosario Ecológico y Cántico de las criaturas)
  • Ecología integral: La ecología humana y la ecología ambiental están ligadas con ejemplos sencillos. ¿De dónde proviene el oxígeno, el agua que necesitamos? ¿En el mundo todos pueden contemplar la belleza de la naturaleza así? Ejemplo: cómo están los adolescentes que viven en los basurales o cerca de las mineras o pozos de petróleo (referencia película “Trash ladrones de esperanza”) ¿Estamos contaminando nuestro cuerpo?

CONCLUSIÓN FINAL

 

Así que vamos a poner amor por el mundo y el amor por los hermanos, a convivir en armonía y escucharnos unos a otros, a cuidar la economía y a involucrarnos con la sociedad y la política. Vamos a someternos a una “conversión ecológica” en la que escuchemos el grito de la Tierra y el clamor de los pobres. Esto significa tomar en serio cosas como evitar el uso de plástico y papel, reducir el desperdicio de agua, separar la basura y utilizar el transporte público. Pero lo más urgente que tenemos que reducir es la velocidad y la cantidad de lo que consumimos como de usar y tirar. Podemos encontrar una gran alegría y libertad en una vida simple, en lugar de estar siempre en la búsqueda de lo que no tenemos. Somos capaces de estos cambios y de emprender un nuevo comienzo. Así que vamos a que empezar a hacerlo hoy.

Firmado, Papa Francisco

CÁNTICO DE LAS CRIATURAS
(San Francisco de Asís)

Altísimo, omnipotente, buen Señor,
tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, corresponden,
y ningún hombre es digno de hacer de ti mención.

Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas,
especialmente el señor hermano sol,
el cual es día, y por el cual nos alumbras.

Y él es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.

Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las has formado luminosas y preciosas y bellas.

Loado seas, mi Señor, por el hermano viento,
y por el aire y el nublado y el sereno y todo tiempo,
por el cual a tus criaturas das sustento.

Loado seas, mi Señor, por la hermana agua,
la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta.

Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual alumbras la noche,
y él es bello y alegre y robusto y fuerte.

Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra,
la cual nos sustenta y gobierna,
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

Loado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor,
y soportan enfermedad y tribulación.

Bienaventurados aquellos que las soporten en paz,
porque por ti, Altísimo, coronados serán.

Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

¡Ay de aquellos que mueran en pecado mortal!:
bienaventurados aquellos a quienes encuentre en tu santísima voluntad,
porque la muerte segunda no les hará mal.

Load y bendecid a mi Señor,
y dadle gracias y servidle con gran humildad.