{"id":6619,"date":"2016-04-10T23:00:05","date_gmt":"2016-04-10T22:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/?p=6619"},"modified":"2018-02-28T17:02:42","modified_gmt":"2018-02-28T16:02:42","slug":"saludo-del-obispo-electo-de-jaen-amadeo-rodriguez-magro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/?p=6619","title":{"rendered":"Saludo del Obispo electo de Ja\u00e9n, Amadeo Rodr\u00edguez Magro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Queridos diocesanos de Ja\u00e9n:<\/p>\n<p>1. \u201cGracia y Paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Se\u00f1or Jesucristo\u201d (1 Cor 1,3). En el nombre del Se\u00f1or os saludo, me presento y comparto con vosotros mis\u00a0 sentimientos en esta hora de mi vida. Desde que conoc\u00ed la noticia de que Su Santidad el Papa Francisco me ha nombrado obispo de esa querida Di\u00f3cesis de Ja\u00e9n, no he dejado de darle gracias a Dios, aunque tambi\u00e9n me ha escuchado alg\u00fan reproche, por el afecto que le tengo a mis diocesanos placentinos. Pero, aunque siento dejar la Di\u00f3cesis de Plasencia, en la que he sido tan feliz, me vais a permitir que os diga que conservo muy fresca mi capacidad para ilusionarme y para ponerme enseguida a mirar con profundo cari\u00f1o hacia los que, a partir de hoy, vais a ser mis diocesanos.<\/p>\n<p>2. De momento os puedo decir que me gustan vuestras ciudades y vuestros pueblos, vuestros monumentos e instituciones, vuestras devociones y tradiciones. Me parece muy\u00a0 bello el paisaje de Ja\u00e9n y me siento especialmente a gusto entre olivos, porque es el color que mantengo en la retina desde mi infancia; nac\u00ed y crec\u00ed a la vera de la olivarera Sierra de Alor, en el territorio de la casi binacional Olivenza, en la peque\u00f1a y entra\u00f1able aldea de San Jorge de Alor. A partir de ahora espero tener tiempo para que se grave profundamente en mi vida la tierra que contemplo como la definitiva en mi recorrido pastoral. Os puedo asegurar que no me es nada dif\u00edcil querer el lugar al que soy enviado.<\/p>\n<p>3. Pero s\u00e9 que nada de lo que hasta ahora conozco de Ja\u00e9n es suficiente; me falta el rostro y el coraz\u00f3n de cada uno de vosotros, de los hombres y mujeres de la tierra a la que ir\u00e9 para ser vuestro obispo. A todos deseo conoceros y a todos quiero serviros. Procurar\u00e9 que mi servicio pastoral tenga la impronta del trato personal. Ser\u00e1 sirvi\u00e9ndoos d\u00eda a d\u00eda como espero ser fiel a lo que ahora siento y deseo para mi ministerio episcopal, que no es otra cosa que estar a disposici\u00f3n de todos, dedic\u00e1ndome especialmente a los m\u00e1s heridos en sus vidas. Quiero ser un obispo para todos: pero si alguien me ha de acaparar han de ser los m\u00e1s sencillos, los m\u00e1s d\u00e9biles y necesitados.<\/p>\n<p>4. Soy consciente de que no estar\u00e9 solo en mis empe\u00f1os. Me consta que voy a una Iglesia que tiene un proyecto, que lleva en su camino un ritmo misionero y que lo hace todo en comuni\u00f3n corresponsable. Yo me sumar\u00e9 a vuestra experiencia: al Obispo se le encomienda caminar con su grey con la responsabilidad apost\u00f3lica que el Se\u00f1or le encomienda. As\u00ed se lo he dicho al Papa Francisco, al que le he agradecido que haya pensado en m\u00ed para serviros a vosotros.<\/p>\n<p>5. Espero hacer mi tarea con la misma entrega, ilusi\u00f3n, fuerza y acierto con que lo ha hecho mi querido hermano Mons. Don Ram\u00f3n del Hoyo, el que hasta ahora ha sido vuestro Obispo y Pastor. Considero una verdadera gracia del Se\u00f1or sustituirle en su servicio pastoral; estoy convencido de que me incorporar\u00e9 a un camino bien allanado por su continuo, fiel y cercano recorrido por la geograf\u00eda espiritual de esa Iglesia de Ja\u00e9n. Querido Don Ram\u00f3n, desde nuestra s\u00f3lida amistad, le saludo con especial afecto, del mismo modo que saludo tambi\u00e9n a mi querido amigo y hermano Mons. Antonio Ceballos, obispo em\u00e9rito de C\u00e1diz y Ceuta. Y no quiero dejar de recordar a mis hermanos los obispos de Andaluc\u00eda y de un modo especial a los de la Provincia Eclesi\u00e1stica de Granada: al Se\u00f1or Arzobispo de Granada y a los se\u00f1ores obispos de Almer\u00eda, M\u00e1laga, Murcia, y Guadix.<\/p>\n<p>6. Aunque por el tono en que me estoy dirigiendo a vosotros os pudiera parecer que no muestro ninguna inquietud o temor ante mi nuevo destino, nada m\u00e1s lejos de la realidad. Os confieso que, a pesar de mi experiencia de m\u00e1s de doce a\u00f1os en el ministerio episcopal, me siento d\u00e9bil y me encuentro con la incertidumbre de quien inicia una nueva andadura en su vida. Conf\u00edo, sin embargo, en vosotros y en vuestra mucha capacidad para acoger y querer. Si me lo permit\u00eds, os pido dos cosas que, si me las conced\u00e9is, me ayudar\u00e1n a ser pronto uno m\u00e1s entre vosotros. La primera es que me acoj\u00e1is con cari\u00f1o, al que espero responder enseguida, porque ya os lo tengo. Tambi\u00e9n os pido que rec\u00e9is mucho por m\u00ed, que en vuestras oraci\u00f3n personal y comunitaria no dej\u00e9is de poner en el coraz\u00f3n de Dios a vuestro nuevo obispo Amadeo. La sinton\u00eda de la oraci\u00f3n ser\u00e1 la que m\u00e1s verdad y hondura le ponga a la unidad que tiene que haber entre el obispo y el pueblo con el que camina como cristiano y pastor.<\/p>\n<p>7. Por mi parte, os ofrezco mi vida y me pongo a disposici\u00f3n de cuantos sois la Iglesia del Se\u00f1or en Ja\u00e9n. Har\u00e9 cuanto pueda por acompa\u00f1aros a todos. A los sacerdotes os manifiesto mi especial afecto. Desde ahora ya os digo que llevo el prop\u00f3sito de dedicaros lo mejor de mi mismo. Sin la comuni\u00f3n con mi presbiterio, mi ministerio episcopal no tendr\u00eda la proyecci\u00f3n misionera que la Iglesia \u201cen salida\u201d a la que quiero servir le puede dar. Con los di\u00e1conos compartir\u00e9 cercan\u00eda y, sobre todo, el testimonio de vuestro servicio. Necesito la gracia y la fuerza de los carismas con que enriquece la vida consagrada a la Iglesia diocesana. Los considero imprescindibles para nuestra comuni\u00f3n eclesial y para nuestra vida pastoral; valoro la\u00a0 riqueza de vuestros servicios en la Iglesia y en la sociedad. Cuento muy especialmente con nuestras comunidades contemplativas, en los veinte monasterios que le ofrecen su plegaria constante al Se\u00f1or en nuestra di\u00f3cesis. Necesito la riqueza de los movimientos y otras instituciones para llegar a personas, situaciones y ambientes en una renovada pastoral evangelizadora.<\/p>\n<p>8. Considero imprescindible la madurez cristiana y apost\u00f3lica de nuestras comunidades parroquiales, en las que se asienta nuestra vida cristiana y nuestra pertenencia a la Iglesia. Es en ellas en las que nacen, crecen y viven en la fe nuestros adultos, j\u00f3venes y ni\u00f1os. En ellas est\u00e1is las familias, los enfermos, los pobres, los parados, los que no tienen hogar, los inmigrantes\u2026 Las parroquias son la Iglesia de proximidad que acoge y pone misericordia a cuantos sufren en su cuerpo y en su alma. Por eso saludo a los Consejos parroquiales de pastoral, que representan a todos cuantos sirven en cualquiera de las acciones que la Iglesia ofrece en su tarea misionera: a los catequistas, a los animadores de la liturgia, a los grupos de formaci\u00f3n y oraci\u00f3n, a los voluntarios de C\u00e1ritas, a los animadores de la acci\u00f3n evangelizadora, visitadores de enfermos, a las Hermandades y Cofrad\u00edas y a cuantos cuidan la piedad popular etc. A todos, sea cual sea vuestro servicio en las comunidades, os quiero enviar mi afectuoso saludo.<\/p>\n<p>9. Voy a Ja\u00e9n como obispo de cuantos se sienten miembros de la Iglesia Cat\u00f3lica, pero me ofrezco a todos sea cual sea vuestra relaci\u00f3n con Jesucristo y con la Iglesia. Siempre encontrar\u00e9is en m\u00ed un interlocutor cercano. No le quiero poner ning\u00fan l\u00edmite a mi servicio y mi entrega. Voy tambi\u00e9n a vivir con vosotros como un ciudadano que se quiere integrar cuanto antes en la cultura y el ambiente social que fluye entre los andaluces de Ja\u00e9n. Os prometo que este obispo, que ha procurado ser un buen extreme\u00f1o, har\u00e1 todo lo que de \u00e9l dependa para ser cuanto antes un buen andaluz y un buen jiennense.<br \/>\n10. Saludo con respeto y deferencia a las autoridades regionales y locales, a las instituciones pol\u00edticas, judiciales, acad\u00e9micas, militares y sindicales, as\u00ed como a las asociaciones que enriquecen la sociedad jiennense. Dirijo mi saludo a los diversos Medios de Comunicaci\u00f3n de Andaluc\u00eda y, en especial, a los de Ja\u00e9n.<\/p>\n<p>11. No me olvido de aquellos que, desde el primer d\u00eda, van a colaborar conmigo en el servicio pastoral de la Di\u00f3cesis: el Se\u00f1or Vicario General, el Vicario Judicial, el Cabildo de las Catedrales de Ja\u00e9n y Baeza, los consejos, vicar\u00edas, delegaciones, secretariados, personal de Curia, etc. Y ahora me dirijo con especial cari\u00f1o al Seminario. Si os he dejado para este momento de mi carta, es porque tras haberme dirigido a todos los diocesanos en sus comunidades e instituciones, desde vosotros, coraz\u00f3n de la di\u00f3cesis, procurar\u00e9 proyectar todo mi afecto a la Iglesia diocesana de Ja\u00e9n. Con vosotros mirar\u00e9 siempre al futuro y espero que la familia del seminario crezca con muchos j\u00f3venes que se ilusionen con servir a la fe de sus hermanos en un mundo que necesita j\u00f3venes apasionados con Cristo y dispuestos a acompa\u00f1ar con pasi\u00f3n a la gente en sus heridas y en sus esperanzas.<\/p>\n<p>12. Me pongo bajo la protecci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen de la Cabeza, de San Eufrasio y de todos los santos y santas que nacieron o vivieron en la Iglesia que camina en Ja\u00e9n. Espero conoceros pronto a todos, para compartir ilusiones, esperanzas, proyectos y, si llegan, tambi\u00e9n penas y problemas. Esperadme tambi\u00e9n vosotros y acompa\u00f1adme con la oraci\u00f3n. Quiero llegar a Ja\u00e9n como peregrino y entrar por la Puerta Santa de la Misericordia, besar el Santo Rostro y pedirle humildemente que se grabe profundamente en m\u00ed, para que yo os vea siempre a todos en el rostro de Cristo con un coraz\u00f3n misericordioso como el del Padre. Un saludo y un abrazo para todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<strong>+Amadeo Rodr\u00edguez Magro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/unnamed.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6620\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-6620\" src=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/unnamed-616x1024.jpg\" alt=\"unnamed\" width=\"616\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/unnamed-616x1024.jpg 616w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/unnamed-181x300.jpg 181w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/unnamed-768x1276.jpg 768w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/unnamed.jpg 462w\" sizes=\"auto, (max-width: 616px) 100vw, 616px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos diocesanos de Ja\u00e9n: 1. \u201cGracia y Paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Se\u00f1or Jesucristo\u201d (1 Cor 1,3). 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