{"id":7124,"date":"2016-08-07T10:00:13","date_gmt":"2016-08-07T08:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/?p=7124"},"modified":"2016-08-04T11:01:50","modified_gmt":"2016-08-04T09:01:50","slug":"homilia-misa-clausura-jmj-cracovia-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/?p=7124","title":{"rendered":"Homili\u0301a  Misa clausura JMJ Cracovia 2016"},"content":{"rendered":"<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Homil\u00eda del Papa Francisco en la Misa de Clausura de la JMJ Cracovia 2016\" width=\"910\" height=\"512\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Fd4zAFksVM4?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos j\u00f3venes: hab\u00e9is venido a Cracovia para encontraros con Jes\u00fas. Y el Evangelio de hoy nos habla precisamente del encuentro entre Jes\u00fas y un hombre, Zaqueo, en Jeric\u00f3 (cf. Lc 19,1-10). All\u00ed Jes\u00fas no se limita a predicar, o a saludar a alguien, sino que quiere \u2014nos dice el Evangelista\u2014 cruzar la ciudad (cf. v. 1). Con otras palabras, Jes\u00fas desea acercarse a la\u00a0vida\u00a0de cada uno, recorrer nuestro camino hasta el final, para que su vida y la nuestra se encuentren realmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0061_3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-7133\" src=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0061_3-1024x541.jpg\" alt=\"_DSC0061_3\" width=\"630\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0061_3.jpg 1024w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0061_3-300x158.jpg 300w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0061_3-768x406.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene lugar as\u00ed el encuentro m\u00e1s sorprendente, el encuentro con Zaqueo, jefe de los \u00abpublicanos\u00bb, es decir, de los recaudadores de impuestos. As\u00ed que Zaqueo era un rico colaborador de los odiados ocupantes romanos; era un explotador de su pueblo, uno que debido a su mala fama no pod\u00eda ni siquiera acercarse al Maestro. Sin embargo, el encuentro con Jes\u00fas cambi\u00f3 su vida, como sucedi\u00f3, y cada d\u00eda puede suceder, con cada uno de nosotros. Pero Zaqueo tuvo que superar algunos obst\u00e1culos para encontrarse con Jes\u00fas: al menos tres, que tambi\u00e9n pueden ense\u00f1arnos algo a nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero es la baja estatura: Zaqueo no consegu\u00eda ver al Maestro, porque era bajo. Tambi\u00e9n nosotros podemos hoy caer en el peligro de quedarnos lejos de Jes\u00fas porque no nos sentimos a la altura, porque tenemos una baja consideraci\u00f3n de nosotros mismos. Esta es una gran tentaci\u00f3n, que no s\u00f3lo tiene que ver con la autoestima, sino que afecta tambi\u00e9n la fe. Porque la fe nos dice que somos \u00abhijos de Dios, pues \u00a1lo somos!\u00bb (1 Jn 3,1): hemos sido creados a su imagen; Jes\u00fas hizo suya nuestra humanidad y su coraz\u00f3n nunca se separar\u00e1 de nosotros; el Esp\u00edritu Santo quiere habitar en nosotros; estamos llamados a la alegr\u00eda eterna con Dios. Esta es nuestra \u00abestatura\u00bb, esta es nuestra identidad espiritual: somos los hijos amados de Dios, siempre. Entend\u00e9is entonces que no aceptarse, vivir infelices y pensar en negativo significa no reconocer nuestra identidad m\u00e1s aut\u00e9ntica: es como darse la vuelta cuando Dios quiere fijar sus ojos en m\u00ed; significa querer impedir que se cumpla su sue\u00f1o en m\u00ed. Dios nos ama tal como somos, y no hay pecado, defecto o error que lo haga cambiar de idea. Para Jes\u00fas \u2014nos lo muestra el Evangelio\u2014, nadie es inferior y distante, nadie es insignificante, sino que todos somos predilectos e importantes: \u00a1T\u00fa eres importante! Y Dios cuenta contigo por lo que eres, no por lo que tienes: ante \u00e9l, nada vale la ropa que llevas o el tel\u00e9fono m\u00f3vil que utilizas; no le importa si vas a la moda, le importas t\u00fa. A sus ojos, vales, y lo que vales no tiene precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->Cuando en la vida sucede que apuntamos bajo en vez de a lo alto, nos puede ser de ayuda esta gran verdad: Dios es fiel en su amor, y hasta obstinado. Nos ayudar\u00e1 pensar que nos ama m\u00e1s de lo que nosotros nos amamos, que cree en nosotros m\u00e1s que nosotros mismos, que est\u00e1 siempre de nuestra parte, como el m\u00e1s ac\u00e9rrimo de los \u00abhinchas\u00bb. Siempre nos espera con esperanza, incluso cuando nos encerramos en nuestras tristezas, rumiando continuamente los males sufridos y el pasado. Pero complacerse en la tristeza no es digno de nuestra estatura espiritual. Es m\u00e1s, es un virus que infecta y paraliza todo, que cierra cualquier puerta, que impide que la vida se reavive, que recomience. Dios, sin embargo, es obstinadamente esperanzado: siempre cree que podemos levantarnos y no se resigna a vernos apagados y sin alegr\u00eda. Porque somos siempre sus hijos amados. Recordemos esto al comienzo de cada d\u00eda. Nos har\u00e1 bien decir todas las ma\u00f1anas en la oraci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, te doy gracias porque me amas; haz que me enamore de mi vida\u00bb. No de mis defectos, que hay que corregir, sino de la vida, que es un gran regalo: es el tiempo para amar y ser amado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zaqueo ten\u00eda un segundo obst\u00e1culo en el camino del encuentro con Jes\u00fas: la verg\u00fcenza paralizante. Podemos imaginar lo que sucedi\u00f3 en el coraz\u00f3n de Zaqueo antes de subir a aquella higuera, habr\u00e1 tenido una lucha afanosa: por un lado, la curiosidad buena de conocer a Jes\u00fas; por otro, el riesgo de hacer una figura bochornosa. Zaqueo era un personaje p\u00fablico; sab\u00eda que, al intentar subir al \u00e1rbol, har\u00eda el rid\u00edculo delante de todos, \u00e9l, un jefe, un hombre de poder. Pero super\u00f3 la verg\u00fcenza, porque la atracci\u00f3n de Jes\u00fas era m\u00e1s fuerte. Habr\u00e9is experimentado lo que sucede cuando una persona se siente tan atra\u00edda por otra que se enamora: entonces sucede que se hacen de buena gana cosas que nunca se habr\u00edan hecho. Algo similar ocurri\u00f3 en el coraz\u00f3n de Zaqueo, cuando sinti\u00f3 que Jes\u00fas era de tal manera importante que habr\u00eda hecho cualquier cosa por \u00e9l, porque \u00e9l era el \u00fanico que pod\u00eda sacarlo de las arenas movedizas del pecado y de la infelicidad. Y as\u00ed, la verg\u00fcenza paralizante no triunf\u00f3: Zaqueo \u2014nos dice el Evangelio\u2014 \u00abcorri\u00f3 m\u00e1s adelante\u00bb, \u00absubi\u00f3\u00bb y luego, cuando Jes\u00fas lo llam\u00f3, \u00abse dio prisa en bajar\u00bb (vv. 4.6.). Se arriesg\u00f3 y actu\u00f3. Esto es tambi\u00e9n para nosotros el secreto de la alegr\u00eda: no apagar la buena curiosidad, sino participar, porque la vida no hay que encerrarla en un caj\u00f3n. Ante Jes\u00fas no podemos quedarnos sentados esperando con los brazos cruzados; a \u00e9l, que nos da la vida, no podemos responderle con un pensamiento o un simple \u00abmensajito\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0076_3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-7134\" src=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0076_3-1024x678.jpg\" alt=\"_DSC0076_3\" width=\"630\" height=\"417\" srcset=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0076_3.jpg 1024w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0076_3-300x199.jpg 300w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0076_3-768x509.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos j\u00f3venes, no os avergonc\u00e9is de llevarle todo, especialmente las debilidades, las dificultades y los pecados, en la confesi\u00f3n: \u00c9l sabr\u00e1 sorprenderos con su perd\u00f3n y su paz. No teng\u00e1is miedo de decirle \u00abs\u00ed\u00bb con toda la fuerza del coraz\u00f3n, de responder con generosidad, de seguirlo. No os dej\u00e9is anestesiar el alma, sino aspirad a la meta del amor hermoso, que exige tambi\u00e9n renuncia, y un \u00abno\u00bb fuerte al doping del \u00e9xito a cualquier precio y a la droga de pensar s\u00f3lo en s\u00ed mismo y en la propia comodidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la baja estatura y la verg\u00fcenza paralizante, hay un tercer obst\u00e1culo que Zaqueo tuvo que enfrentar, ya no en su interior sino a su alrededor. Es la multitud que murmura, que primero lo bloque\u00f3 y luego lo critic\u00f3: Jes\u00fas no ten\u00eda que entrar en su casa, en la casa de un pecador. \u00bfQu\u00e9 dif\u00edcil es acoger realmente a Jes\u00fas, qu\u00e9 duro es aceptar a un \u00abDios, rico en misericordia\u00bb (Ef 2,4). Puede que os bloqueen, tratando de haceros creer que Dios es distante, r\u00edgido y poco sensible, bueno con los buenos y malo con los malos. En cambio, nuestro Padre \u00abhace salir su sol sobre malos y buenos\u00bb (Mt 5,45), y nos invita al valor verdadero: ser m\u00e1s fuertes que el mal amando a todos, incluso a los enemigos. Puede que se r\u00edan de vosotros, porque cre\u00e9is en la fuerza mansa y humilde de la misericordia. No teng\u00e1is miedo, pensad en cambio en las palabras de estos d\u00edas: \u00abBienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (Mt 5,7). Puede que os juzguen como unos so\u00f1adores, porque cre\u00e9is en una nueva humanidad, que no acepta el odio entre los pueblos, ni ve las fronteras de los pa\u00edses como una barrera y custodia las propias tradiciones sin ego\u00edsmo y resentimiento. No os desanim\u00e9is: con vuestra sonrisa y vuestros brazos abiertos predic\u00e1is la esperanza y sois una bendici\u00f3n para la \u00fanica\u00a0familia\u00a0humana, tan bien representada por vosotros aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel d\u00eda, la multitud juzg\u00f3 a Zaqueo, lo mir\u00f3 con desprecio; Jes\u00fas, en cambio, hizo lo contrario: levant\u00f3 los ojos hacia \u00e9l (v. 5). La mirada de Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1 de los defectos para ver a la persona; no se detiene en el mal del pasado, sino que divisa el bien en el futuro; no se resigna frente a la cerraz\u00f3n, sino que busca el camino de la unidad y de la comuni\u00f3n; en medio de todos, no se detiene en las apariencias, sino que mira al coraz\u00f3n.\u00a0<em>Jes\u00fas mira nuestro coraz\u00f3n, tu coraz\u00f3n, mi coraz\u00f3n<\/em>. Con esta mirada de Jes\u00fas, pod\u00e9is hacer surgir una humanidad diferente, sin esperar a que os digan \u00abqu\u00e9 buenos sois\u00bb, sino buscando el bien por s\u00ed mismo, felices de conservar el coraz\u00f3n limpio y de luchar pac\u00edficamente por la honestidad y la justicia. No os deteng\u00e1is en la superficie de las cosas y desconfiad de las liturgias mundanas de la apariencia, del maquillaje del alma para aparentar ser mejores. Por el contrario, instalad bien la conexi\u00f3n m\u00e1s estable, la de un coraz\u00f3n que ve y transmite el bien sin cansarse. Y esa alegr\u00eda que hab\u00e9is recibido gratis de Dios, dadla gratis (cf. Mt 10,8), porque son muchos los que la esperan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escuchamos por \u00faltimo las palabras de Jes\u00fas a Zaqueo, que parecen dichas a prop\u00f3sito para nosotros en este momento: \u00abDate prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa\u00bb (v. 5).\u00a0<em>Date prisa, porque hoy es necesario que me quede en tu casa. \u00c1brele la puerta de tu coraz\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas te dirige la misma invitaci\u00f3n: \u00abHoy tengo que alojarme en tu casa\u00bb. La Jornada Mundial de la Juventud, podr\u00edamos decir, comienza hoy y contin\u00faa ma\u00f1ana, en casa, porque es all\u00ed donde Jes\u00fas quiere encontrarnos a partir de ahora. El Se\u00f1or no quiere quedarse solamente en esta hermosa ciudad o en los recuerdos entra\u00f1ables, sino que quiere venir a tu casa, vivir tu vida cotidiana: el estudio y los primeros a\u00f1os de trabajo, las amistades y los afectos, los proyectos y los sue\u00f1os. C\u00f3mo le gusta que todo esto se lo llevemos en la oraci\u00f3n. \u00c9l espera que, entre tantos contactos y chats de cada d\u00eda, el primer puesto lo ocupe el hilo de oro de la oraci\u00f3n. Cu\u00e1nto desea que su Palabra hable a cada una de tus jornadas, que su Evangelio sea tuyo, y se convierta en tu \u00abnavegador\u00bb en el camino de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas, a la vez que te pide de ir a tu casa, como hizo con Zaqueo, te llama por tu nombre. Tu nombre es precioso para \u00e9l. El nombre de Zaqueo evocaba, en la lengua de la \u00e9poca, el recuerdo de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fiaros del recuerdo de Dios: su memoria no es un \u00abdisco duro\u00bb que registra y almacena todos nuestros datos, sino un coraz\u00f3n tierno de compasi\u00f3n, que se regocija eliminando definitivamente cualquier vestigio del mal. Procuremos tambi\u00e9n nosotros ahora imitar la memoria fiel de Dios y custodiar el bien que hemos recibido en estos d\u00edas. En silencio hagamos memoria de este encuentro, custodiemos el recuerdo de la presencia de Dios y de su Palabra, reavivemos en nosotros la voz de Jes\u00fas que nos llama por nuestro nombre. As\u00ed pues, recemos en silencio, recordando, dando gracias al Se\u00f1or que nos ha tra\u00eddo aqu\u00ed y ha querido encontrarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0077_3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-7135\" src=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0077_3-1024x678.jpg\" alt=\"_DSC0077_3\" width=\"630\" height=\"417\" srcset=\"https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0077_3.jpg 1024w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0077_3-300x199.jpg 300w, https:\/\/jovenes.basilicasanildefonso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/DSC0077_3-768x509.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos j\u00f3venes: hab\u00e9is venido a Cracovia para encontraros con Jes\u00fas. 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