Retiro de adolescentes, “GUÍAME”: Oración

“GUIAME”. Uno solo es vuestro Padre y todos vosotros sois hermanos (Mt. 23,8)

MEDITACIÓN

  1. Sentido de la vida ¿Qué es el hombre? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?
  2. Estoy hecho para alcanzar la felicidades. Creado para amar y ser amado.
  3. La misericordia de Dios
  4. Su Perdón
  5. Cristo es capaz de cambiar toda mi vida
  6. El verdadero y más grande Amor lo encontramos en el Cristo de la cruz
  7. La resurrección, el poder de la redención. Una vida nueva de resucitado
  8. El apostolado. Mi misión en la vida. Compromiso concretos
  9. En resumen, se trata de “despertar” lo que está dormido, hacer circular la vida sobrenatural de la gracias por las venas de estos jóvenes.

 

PARA TU REFLEXIÓN PERSONAL

  1. ¿A qué me siento llamado?
  2. ¿Mi sitio en la vida tiene a Dios de compañero?
  3. ¿Qué me pido Dios en este momento?
  4. ¿Qué comportamiento concreto asumes en esta mañana?

ORACIÓN ANTE EL SANTISIMO CON S. JUAN DE LA CRUZ

Monición inicial 

Acercarse a este hombre de Dios es toda una garantía para encontrar luz en este camino de la oración. Orante de los pies a la cabeza, maestro de los caminos del Espíritu, enamorado de Dios, hizo de su vida un todo orante.

Aprovechó, como los grandes orantes, la noche para encontrase con su Dios. Los rincones escondidos de todo lugar, las ermitas de los caminos, la naturaleza entera con sus mil huellas del Amado, supieron de su susurro enamorado. De viaje por los caminos, en la oscuridad y estrechez de la cárcel, en la enfermedad, buscó con un corazón limpio al Señor. Con la Biblia, su libro más querido, al hilo de la Liturgia, celebrando la Eucaristía, ante imágenes -sobre todo ante la Cruz-, fue aprendiendo el lenguaje del callado amor que es el que más agrada a Dios.

Aprovechó cada encuentro con sus hermanos de comunidad para invitarles al trato con Dios. Y a cada persona que se topó con él le habló de las excelencias de la oración. De pie, postrado, de rodillas, buscó al que amaba su alma, aceptó el dolor de la purificación y adoró al Dios humanado en el Santísimo Sacramento. En el lecho de su muerte quiso que pusieran en sus oídos las canciones de amor del esposo a la esposa del Cantar de los Cantares.

Con el mismo interés, con que acudía a tratar de Dios con quienes le pedían ayuda, se acerca a nosotros para acompañarnos al encuentro con Dios. Podremos estar lejos de Dios, confesaremos nuestra incapacidad para orar, andaremos enredados en mil apegos sin poder ir adelante; no importa; para cada uno tiene una palabra de aliento, un consejo, una certeza. Escuchemos una de sus páginas para se vaya desengañando y despertando nuestro corazón.

“¡Oh almas criadas para estas grandezas y para ellas llamadas!, ¿qué hacéis?, ¿en qué os entretenéis? Vuestras pretensiones son bajezas y vuestras posesiones miserias. ¡Oh miserable ceguera de los ojos de vuestra alma, pues para tanta luz estáis ciegos, y para tan grandes voces sordos, no viendo que, en tanto que buscáis grandezas y gloria, os quedáis miserables y bajos, de tantos bienes, hechos ignorantes e indignos!” (C39,7)

Fiándonos de Juan de la Cruz, nos dejamos llevar de su mano, y seguimos sus pasos.

 

EXPOSICIÓN DEL SANTISIMO

 

1.- ÁBRETE AL VIENTO DEL ESPÍRITU PARA QUE SE DESPIERTEN LOS AMORES EN TU CORAZÓN

Detente, cierzo muerto;

ven, austro, que recuerdas los amores,

aspira por mi huerto,

y corran sus olores,

y pacerá el Amado entre las flores.

Por este aire entiende aquí el alma al

Espíritu Santo, la inflama toda, regala,

aviva, y al amor de Dios (C17,4)

“Mucho es de desear que este aire del Espíritu Santo

y que pida cada alma aspire por su huerto

para que corran sus divinos olores de Dios” (C17,9)

2.- ENTRA EN LA NOCHE

https://www.youtube.com/watch?v=tB0jtGEBJQ0

* Limpia tu corazón, purifica tu conciencia, pon tu mente de veras en Dios y glorifícalo (3S 40,2).

* Ponte en soledad para no perderte en el bullicio de otras voces o compañías que no sean la de Dios (3S 36,3).

* Recógete en tu interior, para orar en el templo vivo de tu corazón, donde está Dios. Ahí deséalo, adóralo (C1,8).

* Libera tu espíritu y ponte en paz para que Dios te hable en la soledad (Ll 3,34)

3.- CONTEMPLA LA HERMOSURA DIVINA

 

  1. Descubre tu presencia,

y máteme tu vista y hermosura;

mira que la dolencia

de amor, que no se cura

sino con la presencia y la figura.

  1. ¡Oh cristalina fuente,

si en esos tus semblantes plateados

formases de repente

los ojos deseados

que tengo en mis entrañas dibujados!

  1. Mi Amado, las montañas,

los valles solitarios nemorosos,

las ínsulas extrañas,

los ríos sonorosos,

el silbo de los aires amorosos,

  1. la noche sosegada

en par de los levantes del aurora,

la música callada,

la soledad sonora,

la cena que recrea y enamora.

  1. En la interior bodega

de mi Amado bebí, y cuando salía

por toda aquesta vega,

ya cosa no sabía;

y el ganado perdí que antes seguía.

  1. Allí me dio su pecho,

allí me enseñó ciencia muy sabrosa,

y yo le di de hecho

a mí sin dejar cosa;

allí le prometí de ser su Esposa.

  1. Mi alma se ha empleado,

y todo mi caudal, en su servicio;

ya no guardo ganado,

ni ya tengo otro oficio,

que ya sólo en amar es mi ejercicio.

  1. “Gocémonos Amado,

y vámonos a ver en tu hermosura

al monte y al collado

do mana el agua pura;

entremos más adentro en la espesura”.

4.- RETÍRATE A TRATAR A SOLAS CON DIOS

¡Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche!

Aquella eterna fonte está ascondida.
¡Que bien sé yo do tiene su manida
aunque es de noche!

Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben della
aunque es de noche.

Hablemos palabras al corazón bañadas

en dulzor y amor, de que Tú bien gustas

Conténtate con una advertencia amorosa

y sosegada en Dios

Pon los ojos sólo en Él

EL LEGUAJE

QUE ÉL MÁS OYE,

SÓLO ES EL

CALLADO AMOR

SÓLO ES EL

CALLADO AMOR

5.- ORACIÓN DE ALMA ENAMORADA

¡Señor Dios, amado mío!

Si todavía te acuerdas de mis pecados

para no hacer lo que te ando pidiendo,

haz en ellos, Dios mío, tu voluntad,

que es lo que yo más quiero,

y ejercita tu bondad y misericordia

y serás conocido en ellos.

Y si es que esperas a mis obras

para por ese medio concederme mi ruego,

dámelas tú y óbramelas,

y las penas que tú quisieras aceptar,

y hágase.

Y si a las obras mías no esperas,

¿qué esperas, clementísimo Señor mío?;

¿por qué te tardas?

Porque si, en fin, ha de ser gracia

y misericordia la que en tu Hijo te pido,

toma mi cornadillo, pues le quieres,

y dame este bien,

pues que tú también lo quieres.

¿Quién se podrá librar

de los modos y términos bajos

si no le levantas tú a ti

en pureza de amor, Dios mío?

¿cómo se levantará a ti el hombre,

engendrado y criado en bajezas,

si no le levantas tú, Señor,

con la mano que le hiciste?

No me quitarás, Dios mío,

lo que una vez me diste

en tu único Hijo Jesucristo,

en que me diste todo lo que quiero.

Por eso me holgaré que no te tardarás

si yo espero.

¿Con qué dilaciones esperas,

pues desde luego

puedes amar a Dios en tu corazón?

Míos son los cielos y mía es la tierra;

mías son las gentes,

los justos son míos y míos los pecadores;

los ángeles son míos,

y la Madre de Dios y todas las cosas son mías;

y el mismo Dios es mío y para mí,

porque Cristo es mío y todo para mí.

Pues ¿qué pides y buscas, alma mía?

Tuyo es todo esto, y todo es para ti.

No te pongas en menos

ni repares en meajas

que se caen de la mesa de tu Padre.

Sal fuera y gloríate en tu gloria,

escóndete en ella y goza,

y alcanzarás las peticiones de tu corazón

 

 

Bendición del Santísimo

 

Texto: “Para hallar a Dios de veras no basta sólo orar con el corazón y la lengua, ni tampoco ayudarse de beneficios ajenos, sino que también junto con eso, es menester obrar de su parte lo que es en sí. Porque más suele estimar Dios una obra de la propia persona que muchas que hacen otros por ella (C3,2)

 

Rezo del Padrenuestro