Ofrenda a la Santísima Virgen de la Capilla 2018

OFRENDA FLORAL A LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LA CAPILLA

“Bendita sea la hora en que María Santísima
descendió del cielo a la ciudad de Jaén
para socorrer a nuestros mayores.
Por siempre sea bendita y alabada.
Virgen Santísima de la Capilla.
Rogad por nosotros.”

SEÑORA Y MADRE NUESTRA

Las religiosas de San José de Gerona, los niños de catequesis de Comunión y Confirmación y los jóvenes del grupo Kairós de la parroquia de San Ildefonso, venimos hoy hasta tus plantas a este Santuario, hogar de Jaén que santificaste con tu presencia en la histórica noche de tu Descenso a nuestra ciudad.

No podemos olvidar, oh Madre amantísima de la Capilla, esta predilección de tu amor para con nosotros y por eso en este mes de las flores a Ti consagrado queremos ofrendarte con estas cestas llenas de alimentos que queremos hacer llegar a los más necesitamos a través de Cáritas y que están decoradas con manualidades llenas de peticiones y agradecimientos para Ti, como símbolo de homenaje filial y amantísimo de tus hijos que, postrados a tus plantas, pretendemos amarte, servirte e implorar tu maternal protección contra todos los peligros del alma y del cuerpo. Amén.

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1. Para empezar a caminar…haciendo grupo

PARA EMPEZAR A CAMINAR

Itinerario Sector de Jóvenes – ACCIÓN CATÓLICA

Haciendo grupo…

Nos situamos al comienzo de una nueva etapa en nuestra vida. Somos algunos jóvenes los que, atraídos por distintos motivos, estamos hoy aquí para iniciar juntos este apasionante camino. Estamos aquí libremente, guiados simplemente por el deseo de conocer a Jesús. Pero este camino, como decíamos, no lo haremos solos, sino que durante todo este tiempo experimentaremos la alegría de que para vivir nuestra fe nos necesitamos los unos a los otros. Jesús no nos quiere solos, sino que nos reúne en Iglesia, comunidad, grupo.

Oración y dinámica de presentación

Comenzaremos poniéndonos en la presencia del Señor, pues Él nos dice “donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20). Así pues, comenzamos nuestra reunión haciendo la Señal de la Cruz, hacemos juntos la siguiente oración y terminamos rezando el Padre Nuestro.

Señor, hoy inicio una nueva etapa, un nuevo camino que me acerca y me conduce al encuentro contigo.

Señor, no sé lo que me espera. Sé que es una aventura
y la quiero poner ante tu presencia, como se pone una ofrenda, como se deposita una promesa.

Señor, no quiero que estés lejos de mí, no quiero que lo mío esté al margen de Ti. Tú serás mi compañero,
yo te lo confiaré todo
y aprenderé a descubrirte
en las esquinas del camino,
en las subidas y también en las bajadas:

Siempre.

Vamos a conocernos algo más cada uno de los miembros del grupo. Quizás puedas ir escribiendo algo más sobre ellos:

 

¿Qué busco?

Un paseo especial.

Seguro que cada uno de nosotros tenemos distintas motivaciones para formar parte de este grupo cristiano de jóvenes. Pero, realmente, ¿sabemos cuáles son? Vamos a intentar ahora tener un momento donde pensar, de manera individual, sobre ello. Con sinceridad y realismo. Nos levantaremos de la silla y daremos un paseo por esta sala. En ella veremos tres cartulinas distintas, donde encontraremos preguntas también distintas, pero que nos ayudarán a saber, con claridad, ¿Qué hago aquí? Da igual la motivación, el Señor seguro te sorprenderá a lo largo de la marcha del grupo, pero es importante que, sea cual sea, la conozcas y seas consciente de ella. Así que, en silencio, y de manera personal, paseemos por la sala.

En el puesto de salida

Reflexión

Hoy comenzamos algo nuevo, un camino a recorrer que nos llevará al encuentro con Jesucristo. Por tanto, es importante que nos situemos correctamente al inicio de esta etapa, que la vivamos con ilusión, con disposición de apertura y entusiasmo, dispuestos a realizar un esfuerzo paciente y perseverante respecto a nuestra propia formación, con el compromiso de realizar el trabajo personal que el grupo nos demande, y de asistir puntualmente a las reuniones de nuestro grupo. En definitiva, comenzamos este recorrido dispuestos a dejar que el Espíritu del Señor modele nuestro modo de pensar, sentir y vivir de acuerdo con el Evangelio.

Mt 19, 29

Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. (Mt 19, 29)

 

¿Cómo me sitúo ante esta llamada de Jesús?

Al comienzo de esta etapa ¿qué debo dejar (pensamientos, prejuicios, actitudes, tiempo para “mis cosas”…) para comenzar a seguirlo?

Testimonio Tony Meléndez -Tú puedes decir que sí

Venid y veréis

Lectura de Jn 1, 35-39

Al día siguiente, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Este es el Cordero de Dios». Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?» Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?» Él les dijo: «Venid y veréis». Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima.

Momento de meditación personal. Ahora puedes releer el texto, despacio, y puedes fijarte en el diálogo de Jesús con estos discípulos de Juan. Cierra los ojos e imagínate, por un momento, que eres tú uno de ellos y Jesús te pregunta: ¿Qué buscas?

 

Canción: Dónde Vives (Jn 1, 38)

(Hermana Glenda. Disco “A solas con Dios”. Canción “Donde vives”. http://hnaglenda.org/es)

Dime, ¿dónde vives? ¿Dónde vives?. ¿Dónde vives, dónde vives? Maestro, ¿dónde vives?, (Bis)

¿Dónde vives, dónde vives? ¿Dónde vives, dónde vives? Maestro, ¿dónde vives?

Maestro, ¿dónde vives?

Dónde vives

Dónde vives Maestro, ¿dónde vives? Maestro, ¿dónde vives?

(Dónde estás Señor, dónde he de buscarte, indícame el camino)

Dónde vives

Dónde vives Maestro, ¿dónde vives? Maestro, ¿dónde vives?

Carta al iniciar el camino

Hoy en día ya no se estila mucho recibir cartas, hoy más bien e-mails u otro tipo de mensajes. Pero a todos nos da alegría cuando algún amigo nos dirige algunas palabras. Bien, pues hoy volvemos a la antigua usanza. Hoy Jesús ha escrito una carta para ti.

• La señal de la Cruz nos identifica como cristianos, recordándonos el gran Amor que Jesús nos tiene, pero también la respuesta de amor con la que nosotros debemos corresponderle.
• En este nuevo camino que comenzamos lo reconocemos a Él como la Luz de nuestra vida y queremos dejarnos, siempre, iluminar con su Palabra.

Los Grandes Ideales ¿Ideales? ¿Qué ideales?

1. Introducción

Comencemos nuestra reunión de hoy preguntándonos:

• ¿Qué es un ideal?
• ¿Cuáles son los ideales de la gente que conoces? ¿Y los tuyos?
• ¿Cuáles son los ideales de la sociedad en la que vives?
• ¿Tienes mucho que ver la Felicidad con los ideales de cada uno?

Todo lo que hacemos en la vida, ¿para qué?

2. Una Pequeña Historia

A cierto personaje le llamó la atención un joven a quien veía todos los días tumbado en el césped. Entabló con él una conversación que fue, más o menos, así:

–¿Tú no estudias?, ¿no tienes ocupación? –¿Como cuál? –dijo el chico, entreabriendo un ojo. –Podrías estudiar. –¿Para qué? –Para ingresar más adelante en la universidad. –¿Para qué? –Para obtener un título y poder trabajar. –¿Para qué? –Para poder ganar mucho dinero. –¿Para qué? –Pues… para que puedas adquirir una buena casa, y muchas cosas más –con- testó el buen hombre ya un poco perplejo. –¿Para qué? –Para que en tu vejez disfrutes de lo que tienes y descanses. –Pues eso es justo lo que estoy haciendo ahora: descansar.

Reflexionamos juntos:

• ¿Qué postura te parece más acertada? ¿por qué?

• ¿Qué hay de equivocado en las posturas de ambos personajes?

• ¿Cuáles son los ideales de cada uno de ellos?

La juventud es una época de contrastes. La vida está llena de opciones. Vivir es apostar y mantener la apuesta. Apostar y retirarse al primer contratiempo sería morir por adelantado. A la gente joven no se le pueden hacer planteamientos como los que este personaje ofrecía a aquel chico. Con ideales de ese tipo es difícil dar sentido a la vida de nadie.

¿Cuáles son mis ideales?

3. Las bienaventuranzas del mundo: ¿de verdad?

Estemos atentos a la presentación y sobre todo a la pregunta final.

¿De verdad? Estos ideales que nos ofrece el mundo como buenos, ¿de verdad nos dan la felicidad, fin último de todas las personas?

Todas las personas compartimos un ideal, ser feliz. Pero los caminos que nos ofrece el mundo en el que vivimos, a veces, son tan diferentes… Muchas veces la sociedad nos propone, de manera equivocada:

BUSCAR-HABLAR-TENER-DAR-SOÑAR-EXPERIMENTAR-AMAR-DISFRUTAR-VIVIR-SER.

• Felices los ricos porque ellos lo TIENEN todo y heredarán la tierra.

• Felices los conformistas porque todo les irá bien y nadie tendrá que consolarlos.

• Felices los poderosos ya que ellos hacen lo que les da la gana sin que nadie los critique.

• Felices los superficiales porque viven de apariencias y siempre están a la moda.

• Felices los fríos de corazón porque ellos no sufrirán y nadie los tomará por tontos, ni los engañará.

Lo propio de la etapa de un joven es albergar en su cabeza la idea de que puede y debe llegar a ser una persona grande. Pero, ¿dónde radica su grandeza?

Son muchos los que llenaron su juventud de grandes sueños, de grandes planes, de grandes metas que iban a conquistar, pero en cuanto vieron que la cuesta de la vida era empinada, en cuanto descubrieron que todo lo valioso resultaba difícil de alcanzar, y que, mirando a su alrededor, la inmensa mayoría de la gente estaba tranquila en su mediocridad, entonces decidieron dejarse llevar ellos también.

Haz memoria de algún proyecto que hayas dejado a medias, simplemente porque te resultaba difícil continuarlo, o por comodidad…

La mediocridad es una enfermedad sin dolores, sin apenas síntomas visibles. Los mediocres parecen, si no felices, lo menos, tranquilos. Todos tenemos que hacer un esfuerzo para salir de la vulgaridad y no regresar a ella de nuevo. Tenemos que ir llenando la vida de algo que le dé sentido, apostar por una existencia útil para los demás y para nosotros mismos, y no por una vida arrastrada y vulgar. La vida está llena de opciones. Vivir es apostar y mantener la apuesta. Apostar y retirarse al primer contratiempo sería morir por adelantado.

El Verdadero ideal del Hombre es ser completamente feliz: ¡De verdad!

¿Cómo pretendo yo ser feliz?
¿Cuáles son los ideales que nos ofrece Jesús?

Antes, con la presentación anterior, nos preguntábamos ¿de verdad todas estas cosas nos dan la felicidad? Para los cristianos la respuesta está en el Evangelio. Vamos a ver ahora la segunda parte de la presentación anterior donde Jesús nos muestra cuál es el camino de la Verdadera Felicidad que buscamos y anhelamos. Un camino que no es imposible de realizar, sino que confiando en Él podemos recorrer. Con Él, De Verdad, encontramos el camino. Jesús nos enseña a, verdaderamente:

BUSCAR-HABLAR-TENER-DAR-SOÑAR-EXPERIMENTAR-AMAR-DISFRUTAR-VIVIR-SER.

Ideales de Verdad: Las Bienaventuranzas (Mt 5, 3-12)

  • Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.
  • Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
  • Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
  • Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
  • Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
  • Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán ellos llamados hijos de Dios.
  • Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
  • Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan . y os calumnien de cualquier modo por mi causa.
  • Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.

Oración

El camino de la Bienaventuranzas es también una llamada de Jesús a cada uno de nosotros a dejar a un lado nuestro egoísmo y a darle lo mejor de cada uno de nosotros. Por eso en esta oración le queremos dar nuestra respuesta:

Señor, Tú me llamas por mi nombre. Me dices cada día:
“¡Hola, ¿dónde estás?”.

Tú soplaste y yo respiré;
Me quisiste y nací; me miraste y sonreí.

En el bautismo, me llamaste y no hablé, Pero tu gracia llovió sobre mi frente Y me diste un beso lleno de amor.

Crecí y me hablaron de ti;
Te conocí un poco y te sentí gran Amigo. Me llamaste suavemente y me acerqué. Te hiciste pan y te comí.

Me acostumbre a ti; te arrinconé;

Me marché a casa…
Y Tú volviste a pronunciar mi nombre. Rompiste las cadenas
que me mantenían cautivo.
Con tu gracia sostuviste los anhelos De mi corazón y me hiciste persona.

Hoy, Señor, nuevamente, siento Que Tú me llamas por mi nombre Coma a pedro, Pablo, Juan y Andrés. Me miras a los ojos sonriendo y me dices: “Ven, sígueme. La mies es mucha y los braceros pocos”.

Aquí estoy, Señor, con mis manos vacías y mi cabeza llena de dudas,
Pero dispuesto a seguirte.
No te canses de llamarme.


¿Volver a la vida?

EL REGRESO DE JESÚS O LA HISTORIA DE LA

RESURRECCIÓN

Que esto es posible…Morir…y, sin embargo, encontrar una vida…

…lo sabemos desde que Jesús murió y resucitó. A Marta, que no quería creer que Lázaro podía recibir de Jesús una nueva vida, le dijo Jesús: ”Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mi, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre”.

Y le preguntó también: ”¿Crees esto?”.

Esta pregunta la debe responder cada cristiano:

¿Crees esto de Jesús?

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Celebramos la Semana Santa

SEMANA SANTA 2018

Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados.

Como cada año celebramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Comenzamos el sábado anterior a  Domingo de Ramos, viendo la película “LA PASIÓN DE CRISTO”.

  • DOMINGO DE RAMOS

Participamos en la la procesión de las palmas y a continuación celebramos la Eucaristía.

  • MARTES SANTO

Junto a la Cofradía de la Virgen de la Capilla, esperamos en la puerta de nuestra parroquia, con velas (símbolo de la luz de nuestra fe y nuestra oración) al paso del Cristo del Silencio.

  • JUEVES SANTO – Día del amor fraterno

Los acompañantes Kairós dimos comienzo al Triduo Pascual visitando la cárcel el Jueves Santo.

Celebramos con gozo la entrega de AMOR más sincera y verdadera que se haya dado en toda la historia de la humanidad. Jesús, reuniendo a sus discípulos, en la cena, nos deja un memorial, un alimento que nos da la salvación. Nos ofrece verdaderamente su cuerpo y su sangre.


Él, no ha venido a ser servido, sino a servir. Por eso, se ciñe una toalla y en señal de humildad se pone a lavar los pies de sus discípulos, aunque alguno se niegue.

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Desde la cruz

Desde la cruz Dios nos da lo más grande

Ha quedado atrás el bullicio y el griterío de Domingo de Ramos. ¡Hosanna al Hijo de David!
Contemplamos al fondo la mesa que albergó el Memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección.
Aún sienten el escalofrío de la traición y del beso del mal amigo, los olivos que fueron testigos de sueños, violencia y entregas mal pagadas.
Todavía se mantiene el ceño, de un Pedro asombrado por un Jesús excesivamente arrodillado.
Y ¿ahora? Ahora habla el silencio. Es la hora de la cruz. La cruz pregona el amor. Y, en la cruz, se desangra el Señor. En el horizonte ya no brillan las estrellas. Hasta el sol se resiste a iluminar: hoy, sobre la cruz, se alza el REY DE REYES. Ha subido por amor, por nuestro amor.
¿Qué podemos hacer, Señor? Pregunta el hombre desde el llano. Miradme. Contempladme. Es el amor de Dios que, una y otra vez, se desparrama a favor de toda la humanidad.
¿Qué podemos hacer, Señor? Pregunta el temeroso. El que huye del escándalo de la cruz. ¡Os lo advertí! Seguirme implica abrazar el madero, cargar con la cruz. Decir sí a Dios en todo momento. Incluso en los momentos en los que la fidelidad o la fe llevan al dolor.
¿Qué podemos hacer, Señor? Si yo he compartido con vosotros vuestra condición humana. ¡Compartid con Dios su condición divina! ¡No os alejéis de Él! Para eso he venido. Por ello sufro y mi cuerpo se desangra: para traeros vida y en abundancia. La vida de Dios.
En Viernes Santo habla el silencio. Pocas palabras jamás dijeron y expresaron tanto. La confianza en el Padre puede más que la soledad o la duda.
La cruz, en el Gólgota, puede sonar a fracaso aparente. Representa  todos aquellos esfuerzos que, desde distintos vértices, se realizan en nombre del Señor. Pero al final, sólo al final, se verá –veremos- el fruto de nuestras entregas; de nuestras oraciones; de nuestros silencios. Al final, sólo al final, comprenderemos el valor de tanta sangra derramada. De la fe que tributamos en vida a Dios. De la fidelidad de todos y cada uno de nosotros al Padre.
Porque, desde la cruz, habla el silencio….dejemos las palabras y acudamos al corazón para contemplar en él la grandeza de todos estos misterios.
Porque, desde la cruz, habla el amor….hablemos menos, y amemos más.
Porque, desde la cruz, se nos da una Madre….que Ella nos ayude a ser fieles testigos de Cristo.
Porque, desde la cruz, se nos perdona…que no desaprovechemos la oportunidad de acogernos a ese perdón.
Porque, desde la cruz, se nos promete un Paraíso….que no pongamos nuestros ojos exclusivamente en el mundo.
Porque, desde la cruz, el HOMBRE se desangra….que no permitamos más injusticias ni violencia.
Porque, desde la cruz, Dios nos da lo más grande….que nada se interponga entre nosotros y Jesús.

JUEVES SANTO 2018 – Turno de vela

TURNO DE VELA 2018

 

MONICIÓN INICIAL

Estamos en la noche del Jueves Santo.
Venimos aquí para participar en tus sentimientos
Así hacen los amigos.
Tú, Señor Jesús, eres nuestro amigo.
El amigo que nunca falla.
Y te quedaste con nosotros en el pan y en el vino, “consagrados” por ti en cada misa.Y ya se convierten en tu “cuerpo” y “sangre”, todo tu entregado por nosotros.

 Canto: No adoréis a nadie más que a Él

1.- LA ULTIMA NOCHE CON SUS AMIGOS

Jesús se sentó a la mesa con sus amigos.
Iba a cenar recordando lo que Dios había hecho hace muchos muchos años, cuando sacó a los israelitas que eran esclavos en Egipto y los llevó a la libertad.
Pero Jesus hizo algo distinto y los apóstoles no comprendieron al principio.
Jesús del pan dijo: “Esto es mi Cuerpo”, y del vino dijo: “Esto es mi Sangre”. Desde entonces esta transubstanciación/tranfor- mación se da en cada Santa Misa.
Ya está ahí Jesús presente, realmente y espiritualmente.
La participación en el Cuerpo y la Sangre de Cristo no tiene más fin que el que nosotros nos transformemos en lo que reci- bimos. (SAN LEÓN MAGNO)
Se trata ante todo de transformación de algo de la creación y nuestro (pan y vino). Y se trata también de mi transformación de un ser mortal y pecador en un ser que ya no muere más.
Y Jesús nos mandó celebrar y vivir esta fiesta de nuestra reden- ción y dijo “Haced esto es memoria mía”.
Y así día tras día, año tras año y siglo tras siglo los cristianos seguimos participando de la vida de Cristo “entregado” por no- sotros y resucitado.
Todo esto es señal de cómo Jesús el Señor nos quiere.

Una historia de contrabando

En el año 2011 fue beatificado Johannes Prassek, un sacerdote de Lübeck, que fue “ajusticiado” por los nazis por “favorecer al enemigo traicionando a la patria”. En los meses de prisión lo que más añoraba era la Eucaristía. Finalmente, una persona valerosa se atrevió a meter de contrabando en la cárcel un par de formas y algo de vino, ocultos entre otros alimentos, para el jo- ven sacerdote. “¡Si usted supiera”, escribió Prassek contestando a este presente, “lo que me he alegrado! Por la comida, claro está; pero aún más por las formas y el vino. He llorado como un niño pequeño. Ahora celebro aquí cada mañana la Eucaristía, de forma tan sencilla, que ni siquiera en las catacumbas se daba así: un salero es el cáliz, un pañuelo el corporal. Sólo un par de gotas de vino y un pequeño trocito de hostia, para que ambos alcancen para muchas veces. Le agradezco mucho que tuviera usted el valor de pensar en algo así”.

Johannes Prassek avanzó hacia la muerte, pero tenía un reme- dio contra la muerte y el miedo: el “pan de la vida”, Jesús.

El Señor no nos exige grandes obras, sino únicamente entrega y agradecimiento. No necesita nuestras obras, sino únicamente nuestro amor. (SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS )

Quien recibe la Sagrada Eucaristía,se pierde en Dios como una gota en el océano. No se pueden separar ya. (SAN JUAN MARÍA VIANNEY)

Me pregunto

¿Amo la Eucaristía del domingo o la abandono con frecuencia? ¿Recibo a Jesus con alegría?
¿Dejo que el Señor me transforme para ser como El?

2.- AMAR “LAVANDO LOS PIES”

Esto sucedió en la Ultima Cena de Jesús con los suyos:

Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he he- cho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. 1Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vo- sotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vo- sotros también lo hagáis. (Jn 13, 12 ss)

Canto: Como el Padre me amó

 

Escucha nuestra súplica

Señor enséñanos
a no amarnos solo a nosotros mismos, a no amar solamente
a nuestros amigos,

a no amar solo
a aquellos que nos aman.

Enséñanos a pensar en los otros

y a amar sobre todo a aquellos a quienes nadie aman.

Concédenos la alegría
Concédenos la gracia de comprender

que, mientras nosotros vivimos

una vida demasiado feliz
hay millones de seres humanos, que son también tus hijos, hermanos nuestros
que mueren de hambre

sin haber merecido morir, que mueren de frío

sin haber merecido morir de frío Señor ten piedad de los todos
los pobres del mundo.

Y no permitas Señor
que nosotros vivamos felices en solitario.

Líbranos de nuestro egoísmo
de querer ser felices solo nosotros. Queremos ser jóvenes que alegran a otros.

Canto: Nada nos separará

Me pregunto

¿Amo de verdad o soy egoísta muchas, muchas veces? ¿En qué se nota que amo ?

3.- PUEDO COMENZAR DE NUEVO

Esto sucedió en un encuentro de Jesus resucitado con los após- toles:

“Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». 22 Y, dicho esto, so- pló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; 23 a quienes les perdonéis los pecados, les quedan per- donados; a quienes se los retengáis, les quedan reteni- dos” (Jn 20, 21ss)

Medito

Te puedes imaginar lo que pasa si durante meses no cargas las actualizaciones en tu ordenador. En algún momento el sistema operativo se bloquea. O se producen graves fallos de seguri- dad. El firewall ya no funciona. Virus y troyanos pueden cam- par a sus anchas en tu PC y finalmente todos tus datos se van al traste.

“Yo no necesito ningún perdón y menos aún la confesión“. Esto es más o menos igual de absurdo que decir: “No necesito nin- guna actualización. Mi software funciona también sin ellas”. Se puede decir que Dios te ha creado como un software maravi- lloso. Pero este software necesita actualizaciones periódicas. Si no empleas las actualizaciones, hasta el mejor sistema del mun- do se estropea con el tiempo. La CONFESIÓN —también se co- noce como “Sacramento de la Reconciliación”— es la mejor oferta de actualización que nos hace Dios. (Youcat. Confirma- cion)

Tu que siempre nos perdonas

Tu que siempre nos perdonas, por que nos queres mucho,
tu que siempre nos perdonas, Señor ten piedad.

Tu que siempre nos escuchas, Por que nos quieres mucho, Tu que siempre nos escuchas,

Cristo ten piedad.

Tu que siempre nos ayudas, Por que nos quieres mucho, Tu que siempre nos ayudas, Señor ten piedad.

Oramos

1. Cuando el pobre nada tiene y aun reparte. cuando el hombre pasa sed y agua nos da, Cuando el débil a su hermano fortalece

Va Dios mismo en nuestro mismo caminar (2)

2. Cuando un hombre sufre y logra su consuelo, cuando espera y no se cansa de esperar,
cuando amamos, aunque el odio nos rodee, … Va Dios mismo en nuestro mismo caminar (2)

3. Cuando crece la alegría y nos inunda, cuando dicen nuestros labios la verdad, cuando amamos el sentir de los sencillos, … Va Dios…

4. Cuando abunda el bien y llena los hogares, cuando un hombre donde hay guerra pone paz, cuando hermano le llamamos al extraño, …
Va Dios…

Gracias

Gracias, amigo Jesús, porque te quedas con nosotros y podemos comulgar de ti.
Gracias porque con tu perdón podemos siempre comenzar de nuevo

 

 


Su cruz y mi cruz

SU CRUZ Y MI CRUZ

Su Cruz y mi Cruz. La cruz de Cristo no era sólo el leño que llevó a cuestas y en el que murió. La cruz de Jesús fue, junto a ésa, el dolor de la soledad, las injusticias que sufrió, los insultos que recibió… Los de aquel momento y los de toda la historia. El dolor que siente por lo que yo he hecho mal hoy contra otra persona, o contra mí mismo o contra Él. Esa es su cruz. Por eso yo soy RESPONSABLE DE LA CRUZ DE JESÚS.

Y mi cruz de cada día, la que tengo que coger para seguirle, no es un leño de madera. Mi cruz es el dolor de la enfermedad, las injusticias que sufro, el cansancio en el trabajo, el dolor que me supone luchar contra la pereza, el esfuerzo por ser generoso -porque me cuesta dar mis cosas-.
Mi Cruz es trabajar bien cuando no me apetece. Y saber pisotearme y obedecer cuando no quiero, y…

Mi cruz es el DOLOR QUE SUPONE A VECES ACTUAR DE ACUERDO CON EL AMAR A DIOS, CON EL AMAR A LOS DEMÁS -más que a mí mismo- y CON EL AMARME BIEN A Mí MISMO ¿para perfeccionarme y no destruirme?

Señor, quiero coger mi cruz de cada día porque quiero seguirte. ¡Que sea generoso, Dios mío!

III LA CONFESIÓN – Yes, I can!

EL SACRAMENTO DE LA CONFESIÓN

En el sacramento de la  reconciliación regresamos a Dios cuando nos hemos alejado de Él  por el pecado.

¿CÓMO SE HACE AHORA?

¿QUÉ SE NECESITA PARA ELLO?

¿CÓMO LO PUEDO HACER?

Necesitas…

  • ARREPENTIMIENTO

Por lo tanto, tienes que arrepentirte de lo sucedido. Realmente no es suficiente hacerlo de boquilla sólo porque leíste en laguna parte que eso y eso otro es pecado.

Tienes que estar convencido de que hiciste algo equivocado, de que has herido o manchado a otros o  ati mismo, de que olvidaste a Dios y confundiste el orden divino de la existencia. La conciencia depende del aire si no se orienta por los mandamientos. Antes de que pongas en movimiento tu conciencia debes saber algo: “No mentirás” (octavo mandamiento).

Pero atención, nos gusta mucho engañarnos a nosotros mismo y decimos: “Eh, lo hice conscientemente! ¡Asumo la responsabilidad!”

Apelando a la conciencia se miente, se engaña y se asesina. Si en un determinado asunto no estás seguro, pregunta al sacerdote: él te puede ayudar a confrontar tu conciencia con los mandamientos de Dios.

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II LA CONFESIÓN – In & Out

EXAMEN DE CONCIENCIA

Si quieres examinar tu conciencia – ya sea al final de un día, ya en vacaciones, o porque quieres confesarte ahora -, te ayuda el denominado “examen de conciencia”. Imprescindibles para el examen de conciencia son naturalmente los diez mandamientos y el doble mandamiento del amor a Dios y al prójimo.

  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
  2. No tomarás el nombre de Dios en vano.
  3. Santificarás las fiestas.
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
  5. No matarás.
  6. No cometerás actos impuros.
  7. No robarás.
  8. No dirás falso testimonio ni mentirás.
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
  10. No codiciarás los bienes ajenos.

“Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” 

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#Auténticos

Auténtico es el que se muestra tal y como es, el inimitable. Nosotros conocemos a 35.000 #auténticos.
Para que tú los conozcas, DOWN ESPAÑA ha puesto en marcha esta campaña.
Comparte el vídeo y haz que más gente pueda descubrirlos.


I LA CONFESIÓN – Update!

 LA CONFESIÓN

¿Estás dispuesto a experimentar el verdadero efecto liberador de la confesión? En el sacramento de la reconciliación descubrimos la belleza del amor y de la misericordia de Dios.

En la confesión recibimos una fuerza liberadora y un nuevo comienzo con Dios. Y la alegría de esta experiencia es realmente visible.

¡Comienza de nuevo! ¡Confiésate!

¡ACTUALIZACIÓN!

Te puedes imaginar lo que pasa si durante meses no cargas las actualizaciones en tu ordenador. En algún momento el sistema operativo se bloquea. O se producen graves fallos de seguridad. El firewall ya no funciona. Virus y troyanos pueden campar a sus anchas en tu PC y finalmente todos tus datos se van al traste.

“Yo no necesito ningún perdón y menos aún la confesión“. Esto es más o menos igual de absurdo que decir: “No necesito ninguna actualización. Mi software funciona también sin ellas”.

Se puede decir que Dios te ha creado como un software maravilloso. Pero este software necesita actualizaciones periódicas. Si no empleas las actualizaciones, hasta el mejor sistema del mundo se estropea con el tiempo. La CONFESIÓN —también se conoce como “Sacramento de la Reconciliación”— es la mejor oferta de actualización que nos hace Dios.

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