Confirmaciones 2019 – Oración “Me has llamado”

Me has llamado, Señor,
a continuar la obra de anuncio del Reino
que inauguró tu Hijo Jesús, y nuestro Hermano.
Con los Profetas, te quiero gritar:
“Mira, Señor, que no soy más que un niño
que no sabe hablar”.
A pesar de todo, Señor, aqui estoy,
para cumplir tu voluntad
y anunciar a todos que tú eres el Dios del amor.

Tú, Señor, conoces muy bien
toda mi vida,y mis dudas,
y mi fragilidad,
y mis pasos vacilantes.
No puedo presumir de nada.
Solo quiero contar que mi vida 
esté a tu disposición
como lo estuvo la de María,
la creyente sencilla,
la Madre buena.
Señor, que sepa hacer resonar tu mensaje
en mi grupo,
en mi comunidad cristiana,
en todos los lugares donde transcurre mi vida.
Señor, que yo sea un instrumento
para que la Buena Nueva llegue a todos
y se haga un solo rebaño
y tú seas nuestro único pastor.
Amén.
Álvaro Ginel, Agenda del catequista (1988-1989)

 


ACTO PENITENCIAL KAIRÓS 2019 – Volvemos al Padre (Oración)

VOLVEMOS AL PADRE

Juntos rezamos diciendo…

Lava del todo mi delito,

limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,

tengo siempre presente mi pecado.

Contra ti, contra ti solo pequé,

cometí la maldad que aborreces.

Lávame: quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,

que se alegren los huesos quebrantados.

No me arrojes lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso.

Amén

(Salmo 51)

DINÁMICA: “Historia del hombre rico”

Después del examen de conciencia escribiremos en un papel, en la cruz con la que Jesús cargó todos nuestros pecados nuestras faltas y con ella iremos a confesar.

Por último, besaremos la cruz, en señal de agradecimiento por el perdón recibido.

 

Juntos rezamos diciendo…

Te adoro, oh cruz, porque en Ti está clavada la fuente de la Vida
Te amo, oh cruz, porque desde Ti destella la luz de la vida
Te necesito, oh cruz, porque en Ti habla el futuro de nuestra vida
Sí, oh cruz, nunca la madera fue tan rociada por el amor
Si, oh cruz, nunca un madero fue tan gigantescamente grande
como para abrazar a toda la humanidad
Sí, oh cruz, jamás un leño fue tan inmensamente alto
como para dejar que, desde el cielo, Dios a través de la carne
se desangrara por amor y un amor loco y sin medida.
Te adoro, oh cruz, porque cuando estoy abandonado
me acuerdo de Aquel que, en Ti, fue tan olvidado y arrinconado
Te amo, oh cruz, porque cuando estoy herido
levanto mis ojos y veo  un cuerpo destrozado
Te necesito, oh cruz, porque cuando caigo
encuentro en Ti clavado a Aquel que por el hombre se levantó.
Sí, oh cruz, nunca el horizonte fue roto por tan inigualable silueta
Si, oh cruz, nunca la tierra acogió en sus entrañas tanta pasión
Si, oh cruz, nunca los hombres vivieron
horas de tanta pasión y dolor, silencio y fortaleza: Cristo
Te adoro, oh cruz, porque el absurdo dará paso a la Gloria
Te amo, oh cruz, porque el escándalo tendrá respuesta definitiva
Te necesito, oh cruz, porque al final vencerá la luz
Te beso, oh cruz, porque estoy dispuesto a recibirte
cuando llames a mi puerta, aunque al principio me resista.
Te beso, oh cruz, porque el camino de Jesús
quiero que sea el mío y nunca de él desviarme
Te beso, oh cruz, porque deseo completar en lo que haga falta
la Pasión y Muerte del mismo Nazareno.
Te beso, oh cruz, porque aunque nos parezca lo contrario
eres un tronco  por el que, Dios, da un beso doloroso a toda la tierra.

 

Juntos rezamos diciendo…

Te necesito a ti,

Señor, como mi maestro,

cada día te necesito.

Dame la claridad de la conciencia,

que sólo puede alcanzar

tu Espíritu.

Mis oídos son sordos,

no puedo oír tu voz.

Mi vista está empañada,

no puedo ver tu signo.

Sólo tú puedes afinar mi oído, aclarar mi mirada

y limpieza mi corazón.

Enséñame a sentarme a tus pies,

y a escuchar tu palabra.

Amén.

(John Henry Newman)

UNA VEZ CON EL CORAZÓN LIMPIO, ME COMPROMETO…

(lee en silencio)

  1. Corregiré o me propongo luchar contra… (contra qué, piénsalo).
  2. Daré mi mano amiga a… (piensa a quién). Así le ayudaré, le sonreiré y le apoyaré.
  3. Haré esta obra buena… Pondré este gesto… (indícalos) para alegrar a mis padres.
  4. Nunca hablaré mal de nadie; me esforzaré por sembrar «lo positivo» (especifica).
  5. Perdono a… (nombra a quién). Se lo voy a demostrar con algún gesto… (piénsalo).
  6. No voy a dejar pasar hoy sin hacer esta buena obra (señálala).
  7. Hoy voy a leer un trozo del Evangelio y voy a meditarlo (prográmalo).
  8. Voy a tener un rato de diálogo con el Señor en un día determinado (fíjalo).
  9. He visto la trampa en la que con más frecuencia caigo: intentaré esto (indícalo).
  10. Voy a dedicar hoy y algún otro día un rato para pensar y ordenarme por dentro…
  11. Voy a ser menos egoísta con los de mi casa (busca cómo).
  12. Mi defecto dominante es… (piensa en él) y voy a hacer una acción concreta para irme superando (¡concreta!).

“No nos cansemos jamás de sentir la necesidad de su perdón, porque cuando somos débiles su cercanía nos hace fuertes y nos permite vivir con mayor alegría nuestra fe” (Papa Francisco)

Juntos rezamos diciendo…

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contro ti sólo pequé,cometí la maldad que aborreces.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quietes tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

POR TU CRUZ Y RESURRECCIÓN NOS HAS SALVADO, SEÑOR


Haz de mí Señor…

Haz de mí, Señor, una persona sensible a todo lo humano.

Haz de mí, una persona capaz de llegar a ese secreto donde cada persona

vive y muere, lucha y espera, busca y ansía felicidad.

Haz de mí, Señor, una persona a quien nada verdaderamente humano

le deja indiferente.

Haz de mí, una persona evangélica y seguidora de Jesús,

que se estremezca ante el dolor y las lágrimas de los que lloran,

ante la ilusión y la esperanza de los que sueñan caminos nuevos.

Haz de mí, Señor, una persona que ame el mundo y

los problemas de la humanidad.

¿Cómo anunciar que eres Dios de encarnación si me mantengo al margen

de los grandes interrogantes y problemas de las hombres y mujeres de hoy?

Haz de mí, Señor, un experto en humanidad asumiendo siempre y en todas partes

la solicitud por la persona que Jesús mismo practicó

con su trato a los pobres y necesitados, con los que buscaban la verdad,

con los que eran injustamente tratados,

con los heridos al borde del camino, con los excluidos por la sociedad.

Haz de mí, Señor, una persona de verdad en medio de la mentida;

una persona de libertad en medio de las modernas esclavitudes;

una persona de palabra en medio quienes roban la palabra.

Haz de mí, una persona de bondad en medio de los que siembran cizaña;

una persona de humanidad en medio de los que deshumanizan;

una persona de Vida en medio de tanta muerte.

Haz de mí, una persona de Buena Noticia,

en medio de la noche del mundo.


Entra en lo más secreto de ti y ora

Entra en lo más secreto de ti y ora

(Mateo 6,1-6.16-18)

A Dios le gustan poco las apariencias y los que viven de apariencias. En el cielo no hay salas de maquillaje ni tiendas de trastos para poder aparentar. Las “apariencias” las crea la sociedad de consumo y las ideas falsas que nos hacemos de nosotros mismos cuando nos creemos que somos algo. ¡Qué bien se nos da disimular! Hay maquillajes o disimulos ordinarios: “¡Límpiate, que no te vean que tienes ojeras, o que has llorado, o que tienes el alma por los suelos!”. Y hay otros que nos hacen vivir de manera falsa, doble, al margen de nuestras posibilidades…

Dios “cala” el corazón. Dios está en el secreto, en lo escondido, en lo que se hace con corazón y nadie lo ve, solo los perciben los de mirada de profundidad…

A Dios no le interesa que cambies de aspecto, ni que disimules. A Dios le gustas tal como eres. Si te enfundas disfraces y apariencias nunca aceptarás la realidad, nunca cambiarás ni removerás el corazón…

Dios ve lo escondido. Nada de lo que haces y los otros no ven, se queda sin ver a los ojos de Dios. Tantas veces te quejas de cosas que haces, de detalles que cuidas y que, sin embargo, la persona en quien pensabas no los ve, no los aprecia… Que sepas que nada de lo mejor tuyo pasa desapercibido para Dios. Nada. Los ojos de Dios llegan al secreto del corazón y leen tus y mis secretos. Dios no es Dios de apariencias.

Oración al comenzar la reunión

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Señor Jesús, al reunirnos en tu nombre te rogamos ilumines nuestra inteligencia con la luz del Espíritu Santo, para discernir lo que es recto, aceptar lo que es bueno y descubrir la voluntad del Padre sobre nosotros.

Concédenos tu gracia para expresar con sencillez y claridad, nuestro padecer y escuchar con Espíritu abierto el pensamiento de los demás, a fin de que en diálogo fraterno asumamos mejor nuestro compromiso apostólico.

Que esta reunión sea fecunda, se oriente al mayor provecho de nuestros hermanos y sirva para que participemos de un modo más eficaz en la construcción del reino.

María Madre de la Iglesia, enséñanos a amarla profundamente y a trabajar en ella con fidelidad plena y confianza permanente.

AMÉN


Hoy, Oración Vocacional, a las 20:00 h en el Seminario

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RETIRO DE ADOLESCENTES & JÓVENES: “Preparado para ser discípulo misionero”

“Preparado para ser discípulo misionero”

Baños de la Encina acoge un retiro para adolescentes para preparar la Misión

La actividad se llevó a cabo el pasado, 12 de enero, en la Ermita del Cristo del Llano, donde más de 50 adolescentes y jóvenes de los grupos Kairós se reunieron para escuchar lo que Dios tenía pensado para cada uno de ellos. Tras una dinámica de presentación, comenzó el retiro propiamente dicho.

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Kairós en la “Oración Vocacional” del Seminario Diocesano

ORACIÓN VOCACIONAL

El pasado viernes 11 de enero, el grupo Kairós de San Ildefonso participó en la oración vocacional que cada primer viernes de mes organiza el Seminario Diocesano de Jaén.

A la oración también nos acompañó el grupo Kairós de El Salvador, catequistas y nuestros sacerdotes: don Pedro y don Manuel.

Pedimos por todas las vocaciones, y en especial por nuestro amigo Dani que ha comenzado su discernimiento vocacional hace poquito en el Seminario Menor. También rezamos por la pronta recuperación de nuestro acompañante Kairós Víctor.

 #estamontañalasubimostodos

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RETIRO PARA ADOLESCENTES Y JÓVENES “Preparado para ser discípulo misionero”

RETIRO PARA ADOLESCENTES Y JÓVENES “Preparado para ser discípulo misionero”

 


Oración fin de año (III)

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de TI.
Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo.
También por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios nuevamente te pido perdón.
En los próximos días iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.
Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que, cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí encuentren en mi vida un poquito de TI.
Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad . Amén

Oración fin de año (II)

Señor, antes de entrar en el bullicio
y el aturdimiento del fin de año,
quiero esta tarde encontrarme contigo
despacio y con calma.

Son pocas las veces que lo hago.
Tú sabes que ya no acierto a rezar.
He olvidado aquellas oraciones que me
enseñaron de niño y no he aprendido a
hablar contigo de otra manera más viva
y concreta.

Señor, en realidad, ya no sé muy bien
si creo en Ti. Han pasado tantas cosas
estos años. Ha cambiado tanto la vida
y he envejecido tanto por dentro.
Yo quisiera sentirte más vivo y más
cercano. Me ayudaría a creer. Pero me
resulta todo tan difícil.

Y sin embargo, Señor, yo te necesito.
A veces me siento muy mal dentro de mí.
Van pasando los años y siento el desgaste
de la vida. Por fuera todo parece funcionar
bien: el trabajo, la familia, los hijos.
Cualquiera me envidiaría. Pero yo no me
siento bien.

Ya ha pasado un año más. Esta noche comenzaremos
un año nuevo, pero yo sé que todo seguirá igual.
Los mismos problemas, las mismas preocupaciones,
los mismos trabajos. Y así, ¿hasta cuándo?

Cuánto desearía poder renovar mi vida desde dentro.
Encontrar en mí una alegría nueva, una fuerza
diferente para vivir cada día. Cambiar, ser mejor
conmigo mismo y con todos.

Pero a mi edad no se pueden esperar grandes cambios.
Estoy ya demasiado acostumbrado a un estilo de vida.
Ni yo mismo creo demasiado en mi transformación.

Por otra parte, Tú sabes cómo me dejo arrastrar por
la agitación de cada día. Tal vez por eso no me
encuentro casi nunca contigo. Tú estás dentro de
mí y yo ando casi siempre fuera de mí mismo. Tú
estás conmigo y yo ando perdido en mil cosas.

Si al menos te sintiera como mi mejor Amigo.
A veces pienso que eso lo cambiaría todo.
Qué alegría si yo no te tuviera esa especie
de temor que no sé de dónde brota pero que me
distancia tanto de Ti.

Señor, graba bien en mi corazón que Tú hacia
mí sólo puedes sentir amor y ternura.
Recuérdame desde dentro que Tú me aceptas tal
como soy, con mi mediocridad y mi pecado, y
que me quieres incluso aunque no cambie.

Señor, se me va pasando la vida y, a veces,
pienso que mi gran pecado es no terminar de
creer en Ti y en tu amor. Por eso, esta noche
yo no te pido cosas. Sólo que despiertes mi fe
lo suficiente para creer que Tú estás siempre
cerca y me acompañas.

Que a lo largo de este año nuevo no me aleje mucho
de Ti. Que sepa encontrarte en mis sufrimientos
y mis alegrías. Entonces tal vez cambiaré.
Será un año nuevo.

Amén.


Oración fin de año (I)

Por todo cuanto me diste en el año que termina,
Gracias por los días de sol y los nublados tristes,
por las tardes tranquilas y las noches oscuras.
Gracias por la salud y por la enfermedad,
por las penas y las alegrías.
Gracias por todo lo que me prestaste y luego me pediste.
Gracias Señor, por la sonrisa amable y por la mano amiga,
por el amor y por todo lo hermoso y por todo lo dulce,
por las flores y las estrellas, por la existencia de los niños
y de las almas buenas.
Gracias por la soledad, por el trabajo, por las inquietudes,
por las dificultades y las lágrimas.
Por todo lo que me acercó a Ti.
Gracias por haberme conservado la vida, y por haberme
dado techo, abrigo y sustento
Gracias Señor. Gracias Señor. Señor.
¿Qué me traerá el año que empieza?

Lo que Tu quieras Señor, pero te pido fe para mirarte en todo,
esperanza para no desfallecer, y caridad para amarte cada día más,
y para hacerte amar entre los que me rodean.
Dame paciencia y humildad, desprendimiento y generosidad,
dame Señor, lo que tu sabes que me conviene y yo no sé pedir.
Que tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas,
y que me halle siempre dispuesto a hacer tu Santa Voluntad.

Derrama Señor, tus gracias sobre todos los que amo
y concede tu paz al mundo entero. Así sea.

Gracias Señor. Gracias Señor.

Amén.


ORACIÓN – ¡Comenzamos Adviento 2018!

¡COMENZAMOS ADVIENTO!

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Oración del enviado

ORACIÓN DEL ENVIADO

“Id por todo el mundo…” 

Estas palabras están dichas para mí.
Soy continuador de tu obra.
Soy tu compañero en la misión.
Gracias Jesús,
me encuentro emocionado por tu confianza.

La mies es mucha y los braceros pocos.
Quiero ser uno de ellos.

Muchas personas están caídas y pasamos de largo.
Quiero ser un buen samaritano.

Conviérteme primero a mí
para que yo pueda anunciar a otros la Buena Noticia.

Dame AUDACIA.
En este mundo escéptico y autosuficiente
tengo vergüenza y miedo.

Dame ESPERANZA.
En esta sociedad recelosa y cerrada
yo también tengo poca confianza en las personas.

Dame AMOR.
En esta tierra insolidaria y fría
yo también siento poco amor.

Dame CONSTANCIA.
En este ambiente cómodo y superficial
yo también me canso fácilmente.

Conviérteme primero a mí
para que yo pueda anunciar a otros la Buena Noticia.

Gracias Jesús.


Creo en la paz

CREO EN LA PAZ

Creo en la paz siempre joven.
Creo en la paz de los hombres nuevos.
En la paz, grabada en corazones de carne.
En la paz, en la paz sin tiempo.

Creo en la paz que destruye las armas.
En la paz de bombas de risa.
En la paz de la verdad.
Creo en la paz de los silos recoletos de trigo.

En la paz del ser frente al tener.
En la paz sin barrotes.
Creo en la paz de los que se abrazan y besan.
En la paz de los que perdonan y olvidan.
En la paz con letras mayúsculas.

Creo en la paz de campos de girasoles.
En la paz de ríos limpios.
En la paz que no se compra en los mercados.
Creo en la paz de la justicia.
En la paz de la solidaridad.

En la paz de la misericordia.
Creo en la paz del Creador de la Paz.
Padre nuestro, paz
Padre nuestro, de todos: ni mío ni tuyo, sino de todos y para todos por igual: paz.

Que estas en el cielo y en la tierra, allí donde crece la paz,  y, con entrañas de madre, estás en quien hace presente la paz, y quieres estar en quien todavía vive dominado por el odio o el rencor.

Santificado sea tu nombre y el nombre de todos aquellos que aman la paz, que calladamente trabajan por la paz, que son constructores de paz haciendo nuestro mundo más santo y habitable.

Venga a nosotros tú Reino que es un reino de justicia para todos, cuyo fruto es la paz.
Hágase tu voluntad de paz en la tierra a todas las personas de bien  y paz en el corazón a todas las personas de mal.

Danos hoy -y siempre- nuestro pan de cada día,  y fuerza para ganarlo y salud para disfrutarlo y fe para compartirlo en paz, con paz.

Perdona nuestras ofensas para que nos sintamos perdonados y aprendamos a perdonar,  y perdonemos nosotros también contagiando la paz de nuestro corazón a un mundo  cada vez más lleno de amor.

No nos dejes caer en la tentación de imponer nuestra paz  o de desesperar ante el lento crecimiento de la semilla de la paz.

Y líbranos del mal  de un corazón sin paz.
Amén. Shalom. Paz.


© 2017 Jóvenes Parroquia Basílica San Ildefonso de Jaén