ACTO PENITENCIAL KAIRÓS 2019 – Volvemos al Padre (Oración)

VOLVEMOS AL PADRE

Juntos rezamos diciendo…

Lava del todo mi delito,

limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,

tengo siempre presente mi pecado.

Contra ti, contra ti solo pequé,

cometí la maldad que aborreces.

Lávame: quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,

que se alegren los huesos quebrantados.

No me arrojes lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso.

Amén

(Salmo 51)

DINÁMICA: “Historia del hombre rico”

Después del examen de conciencia escribiremos en un papel, en la cruz con la que Jesús cargó todos nuestros pecados nuestras faltas y con ella iremos a confesar.

Por último, besaremos la cruz, en señal de agradecimiento por el perdón recibido.

 

Juntos rezamos diciendo…

Te adoro, oh cruz, porque en Ti está clavada la fuente de la Vida
Te amo, oh cruz, porque desde Ti destella la luz de la vida
Te necesito, oh cruz, porque en Ti habla el futuro de nuestra vida
Sí, oh cruz, nunca la madera fue tan rociada por el amor
Si, oh cruz, nunca un madero fue tan gigantescamente grande
como para abrazar a toda la humanidad
Sí, oh cruz, jamás un leño fue tan inmensamente alto
como para dejar que, desde el cielo, Dios a través de la carne
se desangrara por amor y un amor loco y sin medida.
Te adoro, oh cruz, porque cuando estoy abandonado
me acuerdo de Aquel que, en Ti, fue tan olvidado y arrinconado
Te amo, oh cruz, porque cuando estoy herido
levanto mis ojos y veo  un cuerpo destrozado
Te necesito, oh cruz, porque cuando caigo
encuentro en Ti clavado a Aquel que por el hombre se levantó.
Sí, oh cruz, nunca el horizonte fue roto por tan inigualable silueta
Si, oh cruz, nunca la tierra acogió en sus entrañas tanta pasión
Si, oh cruz, nunca los hombres vivieron
horas de tanta pasión y dolor, silencio y fortaleza: Cristo
Te adoro, oh cruz, porque el absurdo dará paso a la Gloria
Te amo, oh cruz, porque el escándalo tendrá respuesta definitiva
Te necesito, oh cruz, porque al final vencerá la luz
Te beso, oh cruz, porque estoy dispuesto a recibirte
cuando llames a mi puerta, aunque al principio me resista.
Te beso, oh cruz, porque el camino de Jesús
quiero que sea el mío y nunca de él desviarme
Te beso, oh cruz, porque deseo completar en lo que haga falta
la Pasión y Muerte del mismo Nazareno.
Te beso, oh cruz, porque aunque nos parezca lo contrario
eres un tronco  por el que, Dios, da un beso doloroso a toda la tierra.

 

Juntos rezamos diciendo…

Te necesito a ti,

Señor, como mi maestro,

cada día te necesito.

Dame la claridad de la conciencia,

que sólo puede alcanzar

tu Espíritu.

Mis oídos son sordos,

no puedo oír tu voz.

Mi vista está empañada,

no puedo ver tu signo.

Sólo tú puedes afinar mi oído, aclarar mi mirada

y limpieza mi corazón.

Enséñame a sentarme a tus pies,

y a escuchar tu palabra.

Amén.

(John Henry Newman)

UNA VEZ CON EL CORAZÓN LIMPIO, ME COMPROMETO…

(lee en silencio)

  1. Corregiré o me propongo luchar contra… (contra qué, piénsalo).
  2. Daré mi mano amiga a… (piensa a quién). Así le ayudaré, le sonreiré y le apoyaré.
  3. Haré esta obra buena… Pondré este gesto… (indícalos) para alegrar a mis padres.
  4. Nunca hablaré mal de nadie; me esforzaré por sembrar «lo positivo» (especifica).
  5. Perdono a… (nombra a quién). Se lo voy a demostrar con algún gesto… (piénsalo).
  6. No voy a dejar pasar hoy sin hacer esta buena obra (señálala).
  7. Hoy voy a leer un trozo del Evangelio y voy a meditarlo (prográmalo).
  8. Voy a tener un rato de diálogo con el Señor en un día determinado (fíjalo).
  9. He visto la trampa en la que con más frecuencia caigo: intentaré esto (indícalo).
  10. Voy a dedicar hoy y algún otro día un rato para pensar y ordenarme por dentro…
  11. Voy a ser menos egoísta con los de mi casa (busca cómo).
  12. Mi defecto dominante es… (piensa en él) y voy a hacer una acción concreta para irme superando (¡concreta!).

“No nos cansemos jamás de sentir la necesidad de su perdón, porque cuando somos débiles su cercanía nos hace fuertes y nos permite vivir con mayor alegría nuestra fe” (Papa Francisco)

Juntos rezamos diciendo…

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contro ti sólo pequé,cometí la maldad que aborreces.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quietes tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

POR TU CRUZ Y RESURRECCIÓN NOS HAS SALVADO, SEÑOR

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