Dinámica del “Amigo Invisible”
“Dios es amor”
“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”
“Dios te ama”
¿Cuántas veces lo hemos escuchado? ¡Un montón! ¿Y nos lo creemos?
¿Somos capaces de percibirlo? Es una gran verdad, pero… no siempre somos capaces de captarlo ni somos conscientes de ello.
¿Y si alguien nos ayuda?
¿Y si comenzamos a experimentar este amor de Dios con nuestro prójimo más cercano?
Sin duda no hay que ir muy lejos para encontrar a Dios, o eso dicen…no?
Así comienza la dinámica del “Amigo Invisible” del grupo Youcat de San Ildefonso.
Somos jóvenes que intentamos caminar juntos, profundizando y madurando nuestra fe. Pero, ¿nos conocemos realmente? No se puede querer a quién no se conoce… ¿Queremos y nos dejamos querer?
El amor, el del bueno, el que no pasa nunca…hay que aprender a darlo de una forma verdadera y gratuita, pero también a recibirlo.
No hay nada más valioso que el tiempo y el cariño que alguien te regala, por ello, realizamos la dinámica del “Amigo Invisible” durante unas semanas en nuestro grupo.
¿En qué consiste? ¡Muy sencillo! Tras un sorteo secreto, cada uno de los miembros del grupo tenía en sus manos un papelito con el nombre de un compañero Youcat. Desde ese momento, debía ,de forma anónima, conocer más a esa persona, interesarse por ella, ayudarla si es posible, animarla, acompañarla en la distancia y el anonimato…en definitiva, ser su AMIGO, ser INSTRUMENTO DEL AMOR DE DIOS. ¡Qué fácil y qué difícil a la vez! Y lo mejor, ¡qué divertido! 😉
Para conseguir el anonimato, todo se hizo mediante whatsapp. Canciones, imágenes, mensajes…todos se enviaban a la animadora del grupo Youcat y ella lo hacía llegar a su destinatario. También algunas manualidades se dejaron en la parroquia.
¿Cuál ha sido el resultado?
Hemos tenido que salir de nosotros mismos y desarrollar un poco más nuestra capacidad de empatizar.
Cada uno ha intentado dar lo mejor de sí mismo, ser un buen y atento “Amigo Invisible”. Eso sin duda ha provocado sonrisas, sorpresas, alegrías, ha dado ánimo y fuerza…esa imagen que me hace reír, ese mensaje que me anima, esa palabra de aliento, esa canción que me da el subidón, ese chiste que pese al duro día me hace irme a la cama con una sonrisa…
Hemos podido sentir por nosotros mismos como hay más dicha en dar que en recibir, ya que es inmensa la alegría que podemos llegar a sentir sabiendo que hemos hecho un bien al otro.
Si se quiere se puede estar cerca y sentir como nuestras las alegrías y preocupaciones del otro e intentar ayudarlo. Da igual si estás en Linares o Jaén, en España o de Erasmus en Italia.
Y es que sin duda,
“Quién tiene un amigo, tiene un tesoro”
Muchas gracias a todos los “Amigos Invisibles”, porqué …
“No importa cuanto se da sino el amor que se pone en el dar”







