The Way, “El camino de Santiago”; Emilio Estevez 2010 (Castellano)

¿Por qué ver The Way?

 
Porque todos y todas, seamos de una generación u otra, y hayamos vivido unas circunstancias u otras en la vida, tenemos la oportunidad de mejorar algo de nuestra historia personal, de recibir una palabra de perdón, de cariño, de ser creativos y de llorar por lo que soñamos.
 
Porque nos va a enseñar que detrás de una primera impresión, hay que conocer las historias de los demás para hacer un juicio. O mejor aún, hay que caminar junto a alguien muchos kilómetros para darte cuenta de que es mejor no juzgar sino, simplemente, acompañar.
 
Porque muchas veces no aceptamos lo que somos e intentamos proyectarnos en lo que nos gustaría ser, olvidando que nuestra historia no puede ser ni escondida ni olvidada, sino vivida con sentido.
 
Porque para aquellos que han hecho el camino o lo van a hacer en algún momento de su vida, esta película suponen un momento de preparación, de recuerdo, de activar los deseos y las motivaciones interiores para hacer esta, o cualquier otra peregrinación que se desee profundamente.
 
Porque nos enseña que el mejor camino que uno puede recorrer en la vida es el camino interior, que lo de fuera son meramente excusas o incluso distracciones que nos pueden hacer perder la pista, pero es necesario centrarnos en nuestro corazón aunque eso sí, el camino ayuda a ello.