Jesús, más que un solo hombre

Jesús – más que sólo un hombre

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Hay una historia verdadera del zar ruso Pedro el Grande (1672–1725). De joven, Pedro era una persona extraordinariamente ávida de saber. Quería aprender todo lo posible para, cuando ciñera en su momento la corona de zar, modernizar su país, que estaba algo retrasado.

“¡En Rusia podríamos construir barcos tan geniales como los que hacen los holandeses!”, se dijo. Efectivamente los holandeses eran los mejores constructores de barcos del momento. Por ello se coló bajo un nombre falso en un astillero holandés y aprendió el oficio de un carpintero de barcos. Cuando Pedro llego a ser zar logro que los rusos se convirtieran en poco tiempo en constructores de grandes veleros…

  • Una idea genial para una peli

Que Dios se haya hecho hombre es una historia mucho más increíble que la de que el zar jugara a ser carpintero un par de años. “Dios se hace hombre” suena casi a cuento o a una idea original para una película.

En Hollywood podrían haber creado un guion imaginario: “Dios” se aburre en el cielo, así que se le ocurre la loca idea de disfrazarse de hombre. Llega a la tierra, pero hace bastante el ridículo, porque “Dios” no tiene ni idea de cómo funciona lo de aquí abajo. Se mete en líos absurdos; pero afortunadamente “Dios” conoce muchos trucos de magia y milagros, con los que puede teletransportarse escapando de las peores situaciones.

Pero la cosa se pone crítica cuando conoce a una chica maravillosa, se enamora perdidamente de ella y ya no quiere regresar al cielo…

Nos habríamos reído, habríamos acabado la coca-cola y vaciado la bolsa de palomitas y nos habríamos olvidado de la película a los tres días.

  • Mejor que cualquier película: los pensamientos de Dios

¿Qué es lo que Dios ha hecho realmente con su pobre creación, rota y herida por el pecado?

Digamos primero lo que no ha hecho:

  • no nos ha olvidado sin más en la orbita
  • no ha cesado en su amor y no ha roto su fidelidad con nosotros
  • no ha mandado un gran castigo sobre un mundo en el que reinan el odio, la envidia y la codicia, en el que las personas se torturan mutuamente, se dejan morir de hambre, se quitan mutuamente las oportunidades y los salarios justos; un mundo en el que los hijos no son mejores que los padres
  • no nos ha enviado una “pena de muerte” por nuestros pecados

 

¿Qué ha hecho Dios en lugar de esto?

  • Ha visto nuestros sufrimientos y nuestras lágrimas, porque debíamos morir.
  • Dios decidió ayudarnos, compartir todo con nosotros, excepto el pecado.
  • Dios ha tomado en Jesús de Nazaret nuestra naturaleza humana. Fue hijo de la joven judía María y nació en Belén.

 

  • Dios – ¿un niño?

¿Se lo puede uno imaginar? ¿DIOS y un llanto de niño, un bebé que es amamantado a los pechos de su madre y que ensucia los pañales? ¿Un niño que corre por las calles, se hace una herida en la rodilla y va llorando en busca de su madre? Un hombre joven que está orgulloso de su crecimiento en fuerza física y en conocimientos, que comparte sus alegrías y penas con amigos y amigas, que experimenta tentaciones sensuales y… que descubre cada vez más profundamente que, pese a todo esto, no es de este mundo, porque está unido de una forma profunda y única con su Padre del cielo. ¿Se puede uno imaginar esto?

Si esto te causa dificultades, no estás solo. Los cristianos de los primeros siglos habían conocido en parte a Jesús con sus propios ojos.

  • Habían visto a una persona con la que podrían reír, llorar, comer, beber, cantar, divertirse.
  • Pero también habían visto a un Jesús que hacia milagros e incluso podía resucitar a los muertos. Sentían que en sus palabras había una fuerza sobrehumana y, sobre todo, veían que la muerte no tenía poder sobre él. Bajo Poncio Pilato, alrededor del año 30 d.C., Jesús había sido ejecutado cruelmente en la cruz, se había certificado inequívocamente su muerte. Pero tres días después “más de quinientos hermanos juntos” (1 Cor 15,6) lo habían visto vivo.

Puedes imaginarte que discusión se dio en la Iglesia naciente hasta que en el año 451, en el Concilio de Calcedonia (hoy es un barrio de Estambul), se llegó a la fórmula que Jesucristo es “a la vez verdadero Dios y verdadero hombre”.

 

  • Tan humano y tan divino: la historia de Lázaro

Muchas personas, que veían en Jesús sobre todo a Dios, se escandalizaron de que Jesús tuviera públicamente un verdadero amigo, Lázaro. Si fuera Dios, decían, “¡no podía haber tenido un “amigo”! Pero lo tuvo. Por la Biblia no sabemos cómo vivían ambos su amistad. Con seguridad estaban juntos a menudo; se alegraban cuando se veían; se dedicaban tiempo el uno al otro, quizás en caminatas o sentados juntos a la orilla del lago Genesaret e intercambiaban impresiones. Pues bien, el evangelio de san Juan nos cuenta que una vez Jesús llego aparentemente demasiado tarde para ver a su amigo.

Pregúntate: ¿que es divino y que es humano en Jesús?

  • Ningún dolor que Dios no conozca

Imagínate que viene alguien y dice:

“¡Déjame en paz con tu Dios! No necesito a ningún Dios que esté sentado en el cielo y a quien le vaya bien. ¡He experimentado cosas que no conoce ningún Dios! En los infiernos en los que he estado no había ningún Dios”.

Y quizás te diga:

“He pasado por esta y esta enfermedad… Estuve en peligro de muerte… ¡Me marginaron y me presionaron!… ¡He sido traicionado por mis amigos!… Me han condenado injustamente… Me han torturado y maltratado…“.

¿Y qué le puedes decir? Quizás algo como:

“¡No sé a qué Dios te refieres! Mi Dios estuvo enfermo y en la angustia de la muerte; fue criticado y perseguido; fue traicionado por sus mejores amigos; fue condenado injustamente, torturado hasta la muerte. Estuvo donde ningún Dios estuvo antes: en el reino de la muerte. Toma mi Dios si no te basta el tuyo.”

YOUCAT: preguntas 60-72-73-76-77-79

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