III CAMPAMENTO SAN ILDEFONSO, COTO RÍOS’15: rezo del Santo Rosario
MISTERIOS GOZOSOS (Lunes y sábados)
1º La encarnación.
Un Ángel llevó el anuncio a María. Le dice que de ella nacerá el Salvador del mundo. Si escuchamos bien, también a nosotros el ángel nos repite la misma invitación. A cada hombre, a cada mujer, a cada niño, se le propone hacer nacer en su corazón a Jesús. María enseguida dijo “Sí”. ¿Qué respondes tú? ¿Estás dispuesto, como la Virgen, a hacer lo que Dios quiere de ti?
2º La visitación de Nª Sª a su prima santa Isabel.
María visita a Isabel. ¡Qué hermoso encuentro entre estas dos mamás! Si fuiste capaz de decir que sí, ahora es necesario ponerse en viaje como hizo la Virgen y encontrar como ella a otras personas, otros amigos con los cuales hablar de Jesús y vivir sus enseñanzas ¿Eres capaz de llevar Jesús a tus hermanos, a tus primos, a tus amigos?
3º El Nacimiento del hijo de Dios en Belén.
No hay lugar en Belén para el hijo de Dios. Jesús nace en un establo. María, José y los pastores lo recibieron con alegría. No había una casa para él, pero sí había muchas personas simples que le hicieron lugar en su corazón. Prueba a hacer nacer a Jesús también tú en tu corazón.
4º La purificación de nuestra Señora.
María es Inmaculada, no hay en ella mancha alguna de pecado, porque Dios ha querido llenarla de todas las gracias. Ella que es Virgen y Madre, se acerca al Templo para su purificación. Y en su humildad quiere mostrarnos el valor de la pureza. Madre Purísima enséñanos a vivir teniéndote a ti como modelo, dejando de lado las insinuaciones vacías del mundo.
5º El Niño perdido y hallado en el Templo.
¡Qué desasosiego el de María y José que no encuentran al niño Dios! Ellos, como nosotros en algunas ocasiones, perdemos de vista a Dios: ellos sin culpa por su parte, y sin embargo nosotros lo perdemos porque nos buscamos a nosotros mismos y vamos a lo nuestro. Que aprendamos de Ti, María, a buscar sin descanso al Señor, y aceptar sus planes, sabiendo dejar de lado los nuestros.
Al terminar los cinco misterios, se reza:
Dios te salve, María, Hija de Dios Padre, llena eres de gracia…
Dios te sale, María, Madre de Dios Hijo, llena eres de gracia…
Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo, llena eres de gracia…
LETANÍAS LAURETANAS
| Señor, ten piedad |
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,
Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos siempre de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Oración: Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz, seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén
Por las necesidades de la Iglesia y del Estado
Padrenuestro…, Ave María… y Gloria al Padre
Por la persona e intenciones del señor Obispo de esta diócesis
Padrenuestro…, Ave maría… y Gloria al Padre
Por las benditas ánimas del Purgatorio
Padrenuestro… y Ave María
Descansen en paz
Amén
Salve Regina – Dios te salve
| Dios te salve, |
Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve.
A ti clamamos los desterrados, hijos de Eva,
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, Abogada Nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.


