III CAMPAMENTO SAN ILDEFONSO, COTO RÍOS’15: Esclavitud Infantil

  • Introducción

Iqbal Masih tenía cuatro años cuando su padre le vendió a una fábrica de alfombras de Punjab (Pakistan) porque necesitaba un préstamo para pagar la boda del hijo mayor.

Para saldar la deuda Iqbal trabajaba doce horas al día trenzando alfombras por una rupia diaria. Sin embargo, con los intereses desorbitados, la deuda no para de crecer. A los 10 años Iqbal asistió a un mitin sobre derechos humanos y su vida cambió radicalmente. Consiguió la libertad a través de una campaña del Frente de Liberación del Trabajo Forzado y se convirtió en un activo luchador contra el trabajo cautivo.

En abril de 1995, cuando tenía 12 años, Iqbal fue asesinado a tiros cerca de Lahore. La mafia de las alfombras fue acusada del brutal crimen.

 

¿DISFRUTAN TODOS LOS NIÑ@S DEL MUNDO DE LOS MISMOS DERECHOS?

  • Dinámica

Mostrar a los niños parejas de fotos donde se muestren las diferencias que hay entre en un niño que sufre esclavitud y otro niño que no sufre esclavitud.

 

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Hoy, podemos decir que la situación en el mundo de un niño que va todos los días a la escuela, que desayuna, come, merienda y cena, que vive en una casa digna en el seno de una familia, que dispone de agua potable, que la cubre un sistema sanitario… no es una realidad en muchos países del mismo.

En pleno s. XXI

Más de 400 millones de niños (unas 10 veces la población de España) en el mundo son esclavizados.

Son explotados y forzados a participar del mercado laboral en sus más diversas formas:

  • Niños soldados.
  • Niñas explotadas sexualmente.
  • Niños asesinados para traficar con sus órganos.
  • Niños que son explotados trabajando en régimen de esclavitud…

Al privarles de lo propio de la infancia, el juego y la educación, se les priva de la vida.        

Son más de 400 millones de niños esclavos, no de niños trabajadores. Este crimen mundial, según las estimaciones de la OIT, lejos de desaparecer, aumenta anualmente en número y en crueldad.

Las causas de este crimen son:

  • Unas relaciones económicas internacionales radicalmente injustas, representadas por las grandes corporaciones multinacionales y el sistema financiero que, en su carrera por el máximo beneficio, no repara en usar a los niños. Las empresas sólo buscan aumentar sus ganancias, a toda costa.
  • Los gobernantes de los países, no hacen nada para combatir este problema. Hay mucho silencio y los que pueden hacer algo, contra esta injusticia, no hacen nada y miran para otro lado, incluidos también los medios de comunicación.

 

¿QUÉ DICE LA IGLESIA SOBRE TODO ESTO? ¿CALLA? ¿MIRA A OTRO LADO?

Los cristianos, desde los primeros tiempos, tuvieron presentes las referencias que los Evangelios recogieron respecto a la infancia, sobre todo las frases de cariño de Jesús, presentando a los niños como ejemplo de sencillez e inocencia:

En la época de Jesucristo, los niños, junto con otros colectivos como viudas, huérfanos, enfermos, no eran valorados, al contrario constituían grupos de clase inferior. A pesar de que los discípulos impedían a los niños que se acercasen a Jesús, ÉL  tomando un niño, lo puso en medio de ellos, y abrazándole les dijo: ‘Quien recibe a uno de estos niños en mi nombre, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, no es a mí a quien recibe, sino al que me ha enviado’ (Mc 9, 35-37).

En otra ocasión, le presentaron unos niños para que les tocase, pero los discípulos les reprendían. Viéndolo Jesús, se enojó y les dijo: ‘Dejad que los niños vengan a mí y no les estorbéis, porque de ellos es el Reino de Dios. En verdad os digo: Quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él ‘(Mc. 10, 13-16).

En una sociedad de esclavos, evangelizar es dar libertad: ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Jesús el Mesías. (Gal 3,28-29).

Libertad y liberación están en la entraña misma de la fe y del acontecimiento cristiano. Cristo nos ha liberado para que permaneciésemos libres, expresa San Pablo. Ya desde la predicación apostólica se marca el comienzo de esta línea de redención, que se hace sin violencias y atacando el mal. Se deja sin fundamento a la esclavitud, al enseñar la igualdad originaria y radical de los hombres ante Dios.

Juan Pablo II alzó su voz en solidaridad con los pobres de la Tierra y, en especial, de los que más sufren, como son los niños. Innumerables son las citas, las referencias, las iniciativas promovidas desde el Vaticano en defensa y en denuncia de los ataques a la infancia. Destacaremos alguna:

“La miseria está en el origen de condiciones de existencia y de trabajos inhumanos. En algunos países hay niños obligados a trabajar a corta edad, maltratados, castigados violentamente, remunerados con una paga irrisoria: al no tener manera de hacerse respetar, son los más fáciles de chantajear y explotar…”

En los últimos años de su pontificado, mensajes al pueblo cristiano tan importantes como los de Cuaresma o Navidad han estado dedicados a los más pequeños. Condenó el egoísmo de quienes no buscan el bienestar de los niños, futuro de la humanidad, y recordó a los menores heridos profundamente por la violencia de los adultos, desde la violencia sexual, la disgregación familiar o el oscuro tráfico de órganos.

Exigió, en múltiples ocasiones, no las mejoras de las condiciones de trabajo, ni derechos laborales, sin acabar con el abuso que constituye el trabajo infantil, pues impide la educación primaria de millones de niños en el mundo.

“Por desgracia, muchos niños en el mundo están privados de la educación primaria y acaban siendo utilizados como mano de obra (Mayo del 2004, en la víspera de Congreso Mundial de niños contra el trabajo infantil que se celebró en Florencia).”

El Papa Benedicto XVI continuó la senda de sus antecesores y no desaprovechó ocasión para defender a la infancia. En mayo de 2005, el Santo Padre Benedicto XVI recibió en audiencia a los obispos de Sri Lanka; en su discurso, dirigió su atención a los más jóvenes, afirmando que: “la comunidad cristiana tiene la obligación particular de cuidar de los niños. El reino de los cielos pertenece a estos miembros más vulnerables de la sociedad, pero, muy a menudo, se les olvida simplemente o se les explota sin escrúpulos como soldados, trabajadores o víctimas inocentes del tráfico de seres humanos. No hay que escatimar ningún esfuerzo para instar a las autoridades civiles y a la comunidad internacional a combatir estos abusos y brindar a los niños la protección legal que merecen justamente.”

El Papa Francisco, antes de ser elegido Papa, ya gritaba en las calles y fábricas “No a la Esclavitud”:

“He dicho que los que nos enseñaban en el colegio, que la Asamblea del año XIII abolió la esclavitud, son cuentos chinos. En Buenos Aires, tan vanidosa, tan orgullosa, sigue habiendo esclavos, sigue habiendo esclavitud” (29 de marzo de 2011, misa en el lugar donde funcionaba un taller clandestino en el que murieron seis personas calcinadas por un incendio en 2006).”

Bergoglio, siendo Cardenal, ofreció varias misas en la calle por los trabajadores explotados y esclavizados. En Buenos Aires hablaba así en una homilía: “Hoy en esta ciudad queremos que se oiga el grito, la pregunta de Dios: ¿Dónde está tu hermano? Que esa pregunta de Dios recorra todos los barrios de la ciudad, recorra nuestro corazón y sobre todo que entre también en el corazón de los Caínes modernos. Quizá alguno pregunte: ¿Qué hermano?. ¿Dónde está tu hermano esclavo, el que estás matando todos los días en el taller clandestino, en la red de prostitución, en las ranchadas (lugares donde viven los niños de la calle) de los chicos que usás para mendicidad, para campana de distribución de droga, para rapiña y para prostituirlos…? ¿Dónde está tu hermano, el que tiene que trabajar casi de escondidas de cartonero porque todavía no ha sido formalizado…? ¿Dónde está tu hermano…?”.

En junio de 2013, siendo ya Pontífice, habló sobre la esclavitud infantil en estos términos: “un fenómeno deplorable en aumento constante, especialmente en los países pobres. Hay millones de menores, niños que son víctimas de esta forma escondida de explotación, que implica frecuentemente también abusos, maltratos y discriminaciones” e insistió en que “es una verdadera esclavitud”. Además, pidió a la comunidad internacional “adoptar medidas más eficaces para enfrentar esta auténtica plaga” e insistió en que “todos los niños deben poder jugar, estudiar, rezar y crecer, en las propias familias, en un contexto armónico, de amor y de serenidad”.

 

“ES HORA DE CAMBIAR DE MENTALIDAD Y DEJAR DE PENSAR QUE NUESTRAS ACCIONES NO TIENE NINGÚN IMPACTO EN QUIEN PADECE HAMBRE” (PAPA FRANCISCO)


ORACIÓN FINAL

A IQBAL MASHIB, NIÑO DE LA LUZ

Naciste en la noche,
parido fuiste con más dolor, con más pena,
aquella mujer triste que acunó la simiente
te trajo a esta tierra,
todo el polvo que pisar podía tu sombra
fue tu cuna primera.Eres niño y no conoces
la sonrisa de los que no han crecido;
eres hombre y el sol
no te divisa entre las hierbas.
Trabajo, el pan único de tus días,
sudor, el agua de tu boca,
rabia, alfombra, sangre…
pero sueños también en el látigo,
en la pena, en el hambre.Pecho infantil que cobijas
un existir todo penas,
manos tiernas
roídas por la herramienta,
máquinas tragando brazos,
fatal humo ensuciando caras,
secando lágrimas,
traqueteo infernal que quiebra piernas…
¡niños, tan sólo niños,
ahogados de cadenas!Estas criaturas, estos tallos,
que para morir nacen,
que para ser aplastados
– horrible la mano,
sucias nuestras manos-
son arrancados a la tierra:
para el sudor y el trabajo,
para abonar la opulencia…
y pronto, muy pronto
volver a ella,
caer,
descansar al fin
bajo la misma tierra.
Tú, Iqbal, nacido en la noche,
forjado en el yunque
de la explotación y la miseria,
naciste para ser luz,
encender llama,
fuego en los niños rotos,
de corazón marchito,
por la ambición que cunas acecha.Una voz de silencio,
una mano de paz
y un corazón de Cristo lleno:
tu Vida fue Grito inmenso
de Libertad.Y Él expira, como ayer,
en el mismo monte,
sobre la cruz desnuda de cada niño esclavo.
¿Cuánto tiempo más
nos seguiremos lavando las manos?Nayra Pérez

 

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