CAMPAMENTO SAN ILDEFONSO, COTO RÍOS’15: Testimonio de Gadea (Kairós)
Para mí, estos campamentos han sido una oportunidad para conocer a gente nueva, pasar unos días en el campo alejada de la ciudad y acercarme más a Dios.
A lo mejor, la idea de ir a un campamento religioso puede echar a algunas personas para atrás pero yo animo a todo el mundo a que no deje pasar esta oportunidad porque compartes una experiencia estupenda con gente que, aunque cada uno sea distinto, todos tienen algo en común, las ganas de conocer más a Jesús, y no se avergüenzan de ello.
Que sea religioso no quiere decir que estés todo el día rezando, hay tiempo para todo, desde el karaoke o bañarnos en el río hasta aprender a rezar el Angelus o el Rosario ya que muchos de nosotros no lo sabíamos rezar.
Estoy muy agradecida de que me hayan invitado y poder haber pasado estos tres días, que han sabido a poco, con buenisimas personas.
¡Espero que se vuelva a repetir!
