PEJ’15 VIRGEN DE LA CABEZA: Testimonio de Ana (Youcat)

Buenas a todos los lectores del blog de San Idelfonso, os voy a contar mi experiencia en mi primera PEJ. Todo empezó cuando mi amiga Ana me dijo que fuera, que era muy bonito y que me lo iba a pasar genial y así hice, me apunté. Al principio solo me iba a quedar a hacer el camino y el sábado me volvía, pero fue montarme en el autobús y me convencieron para quedarme hasta el domingo, y la verdad que no me arrepiento para nada de haberme quedado.

Llegamos el viernes por la tarde a la parroquia de San Eufrasio, en Andújar, dejamos las cosas en las clases e hicimos un juego para conocernos todos, luego cada uno se fue a cenar y por último, como cada último viernes de cada mes celebramos el Adoremus. Empezó con el testimonio de una chica contándonos su primera PEJ, luego tuvimos la Eucaristía y por último tuvimos un ratito de oración con el Santísimo en el altar, donde cada uno tuvimos nuestro momento para pedirle por nuestras intenciones y para que nos diera fuerzas para poder afrontar el gran camino hacia la Virgen de la Cabeza que nos esperaba al día siguiente.

El sábado nos levantamos a las cuatro y media, recogimos todo, desayunamos y a las cinco y media nos pusimos en marcha hacia el cuadro de la Virgen. Cuando llegamos le rezamos la Salve para que nos guiara durante el camino, poniéndonos a continuación en marcha.

La primera etapa era la del Reventón, gran etapa y muy dura, ya que era todo subir y teníamos que pasar por una parcela donde podía haber toros bravos al lado nuestra y además era de noche y por eso también se nos hizo un pelín más pesado y largo pero por fin llegamos a San Ginés, donde la Delegación nos dio un bocadillo y agua para desayunar y estuvimos un ratito descansando, hasta que llegó la hora de volver a seguir con el camino hasta el Lugar Nuevo.

_DSC0068

Esta etapa fue mucho más fácil; en mitad del camino nos paramos en un pilar de agua que había para que a los que íbamos por primera vez nos bautizaran. A mí me bautizo mi tocaya Ana y cuando nos bautizaron a todos continuamos el camino.

_DSC0138

La verdad es que para mí fue la etapa más bonita porque íbamos disfrutando del paisaje tan bonito y del buen tiempo que nos hizo, cuando llegamos a Lugar Nuevo donde nos repusimos para poder afrontar la última y temida etapa: la de los Caracolillos.

Empezamos como en todas las etapas todos juntos, pero luego María y yo nos quedamos atrás, ya no podíamos más pero con esfuerzo y con la ayuda de Andrés que se quedó con nosotras para acompañarnos pudimos seguir el camino. Ya cuando por fin terminamos los temidos Caracolillos nos volvimos a juntar otra vez todos, y por fin llegamos al Arco del Santuario.

Solo nos quedaba subir la cuesta, María y yo ya no podíamos tirar de nosotras, pero con esfuerzo y apoyándonos mutuamente la subimos, teniendo nuestra especial recompensa: encontrarnos justo delante de Ella, en el Camarín, tan chiquitita pero a la vez tan grande. Después de un ratito rezándole nos fuimos para las casas a comer con todos los jóvenes de las parroquias de toda la Diócesis de Jaén, dándome mucha alegría ver a tanto joven reunido por una misma causa._DSC0167

Después de descansar nos hicieron varios juegos para que ya nos conociéramos todos mejor y para acabar el día subimos al Santuario. Allí tuvimos una pequeña vigilia, y debo de decir que fuimos unos privilegiados porque nos abrieron el Santuario solo para nosotros para que tuviéramos un momento de oración, luego cuando terminamos de la vigilia nos bajamos para las casas y allí nos tenían preparado una gymkana relacionada con la temática de Halloween.

Al día siguiente, el domingo, empezamos con la oración de Laudes, la oración de la mañana, que fue muy bonita, luego tuvimos un rato para desayunar, recoger las casas y preparar las maletas, luego preparamos la misa, unos las lecturas y otros ensayamos las canciones para el coro de la misa, llego la hora de la misa y nos fuimos para el Santuario.

La misa fue presidida por el Obispo de Jaén, fue muy bonito ver a tanta gente y a tantos jóvenes reunidos allí por una misma causa, estar con nuestra Madre del Cielo, ya cuando acabo la misa tuvimos un poco de tiempo libre hasta la hora de la comida, cuando llego la hora nos bajamos a la casa a comer, la última comida donde todos los jóvenes estábamos juntos._DSC0373

Para terminar, decir que ha sido la mejor experiencia de mi vida y que el año que viene aunque el camino sea duro volveré a repetir lo más seguro, porque además de conocer a tanta gente encantadora que ves que cuando no puedes más están ahí para ayudarte y levantarte, lo más gratificante es cuando llegas a la meta y estar justo enfrente de Ella. Por último, darles las gracias a la Delegación de Juventud por toda la atención que nos dieron.

¡VIVA LA VIRGEN DE LA CABEZA!