EL TIEMPO LIBRE: hago lo que me apetece…

Llaman por teléfono…

He aquí una posible conversación entre dos chicos…:

Dani: ¡Tengo ganas de ser mayor! Así haré lo que me dé realmente la gana.

Carmen: ¿Y no haces ahora lo que tú quieres y te apetece?

Dani: ¡Pues claro! La verdad es que siempre me salgo con la mía. Es cuestión de dar la lata. Al final, no pueden contigo, y te dejan por imposible. Pero todavía hay cosas que me apetecen y no consigo hacer.

Carmen: Creo que aunque seas mayor, no podrás hacer siempre lo que quieras. No es tan fácil.

Dani: ¡Qué va! Conozco gente que lo consigue, y se lo pasa de miedo.

Carmen: Pues yo creo que no es para tanto. Al final debe cansar y te puedes convertir en un caprichoso de cuidado.

Dani: Déjate de sermones. Hay que elegir siempre lo que mola, y punto.

Carmen: Creo que hay que saber elegir bien cada cosa, y ver si de verdad te conviene o no.

Dani: ¡Já! No digas tonterías. Lo que a uno le conviene es siempre hacer lo que le apetece.

Carmen: No creas. Cuando elijo “solo lo que me apetece” soy esclava de mí misma. Eso no funciona siempre bien.

Dani: “Para ser feliz, ¡vive a tope, haz lo que te apetezca y deja vivir!”. Ese es mi lema.

Carmen: ¡No sé! A veces creo que tienes razón, pero algo me hace sospechar que para ser feliz hay que vivir de otra manera.

Piensa en qué estás de acuerdo con Dani y lo qué lo estás con Carmen.

Completa la frase:

“Para ser feliz_________________________________________________________”

 

EN EL DÍA A DÍA

Piensa y escribe una situación personal en la que te deje llevar solo por lo que te apetece:

Sin título

He aquí un ejemplo que puede ayudarte. Imagina que tú eres protagonista de la escena:

Hay un examen mañana, pero te da mucha pereza ponerte a estudiar. Decides no preparártelo y al final no te lo estudias.

Al principio te sientes bien, y con menos agobios. Como no vas a prepararlo, dedicas ese tiempo a jugar con el ordenador o a ver la televisión.

Más tarde te entra remordimiento de conciencia y piensas que no vas a acertar ni una en el examen.

  • ¿Qué pasará? ¿Qué harás para remontar la nota?
  • ¿Cómo lo tomarán tus padres?
  • ¿Qué pensarán tus compañeros? ¿Y tú mismo?Ahora piensa en algo que no elegiste de buen gusto porque suponía un gran esfuerzo por tu parte, pero que luego te ayudó mucho.
  • ¿Por qué crees que te sirvió?

ORA

Carta a Jesús:

¿Por qué será mejor para Jesús hacer lo que le agrada al Padre que hacer lo que le apetece?

“El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada” (Jn 8, 29)

Haz tu propio diálogo con Jesús a partir de esta carta escrita por alguien de tu edad.

Lo que me apetece no siempre es lo mejor

Hola Jesús:

Te escribo unas líneas para pedirte que me ayudes. Hasta ahora siempre he pensado que lo mejor que puedo hacer es hacer lo que me apetece. Pero me doy cuenta de que no es así, porque no siempre lo que me apetece es lo mejor.

Todas las mañanas me cuesta levantarme. Me encantaría seguir en la cama disfrutando del dulce sueño… Échame una mano para que el sueño no haga que me pierda la vida.

En el colegio me cuesta relacionarme con los raros que nadie acepta. Si me acerco a ellos, se van a burlar también de mí. Además, estoy muy a gusto con lo de siempre… Dame fuerza para que mis ganas de ser aceptado no me lleven a aislar aún más a estos compañeros que sufren.

Cuando estoy en clase no tengo ganas de atender al profesor. Me lo paso genial comentando cosas con lo que tengo al lado… Ayúdame a saber aprovechar todo lo que me enseñan en el colegio.

Mis padres no me dejan hacer lo que quiero en muchas ocasiones. Me da mucho fastidio que se tenga hacer lo que ellos digan… Enséñame a confiar en que siempre buscan lo que creen mejor para mí.

Quédate Jesús a mi lado y ayúdame a comprender que no siempre sé lo que es mejor para mí y para los que me rodean.

Sin título