Esta Navidad hemos regalado misericordia – Testimonio de Fátima (Kairós III)
El teatro me gustó hacerlo porque me hizo quitarme un miedo, el de hablar en público, y quería hacerlo por los niños y eso me acercó a Dios.
Lo de las Hermanitas de los Pobres fue una experiencia inolvidable, porque fue ayudar a personas mayores a sacarles una sonrisa y hablar con ellos para que no se sientan solos y que estuvieran acompañados de alguien que este con ellos como nosotros.

Espero repetir el año que viene y que haya muchas cosas más.
