María, Madre de Jesús – Ofrenda a la Santísima Virgen de la Capilla 2016
OFRENDA FLORAL A LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LA CAPILLA
“Bendita sea la hora en que María Santísima
descendió del cielo a la ciudad de Jaén
para socorrer a nuestros mayores.
Por siempre sea bendita y alabada.
Virgen Santísima de la Capilla.
Rogad por nosotros.”
SEÑORA Y MADRE NUESTRA,
El grupo YOUCAT y el grupo KAIRÓS de la parroquia de San Ildefonso, viene hoy hasta tus plantas a este Santuario, hogar de Jaén que santificaste con tu presencia en la histórica noche de tu Descenso a nuestra ciudad.
No podemos olvidar, oh Madre amantísima de la Capilla, esta predilección de tu amor para con nosotros y por eso en este mes de las flores a Ti consagrado queremos ofrendarte con esta cesta llena de alimentos para los más necesitados y decorada con flores llenas de mensajes de cariño hacia Ti, como símbolo de homenaje filial y amantísimo de tus hijos que, postrados a tus plantas, pretendemos amarte, servirte e implorar tu maternal protección contra todos los peligros del alma y del cuerpo. Amén.
¿Quién es María?
María nació en Nazaret, Galilea, 15 ó 20 años antes del nacimiento de Cristo. Sus padres, según la tradición, fueron Joaquín y Ana. María era judía. Fue educada en la lectura de los libros santos y en la obediencia a la ley de Dios. Hizo voto de virginidad. Se desposó con José estando ambos de acuerdo en permanecer vírgenes por amor a Dios. Un ángel del Señor se le apareció y le comunicó que el Espíritu Santo descendería sobre ella, y que de ella nacería el Hijo de Dios (Lc. 1, 35). María aceptó tan maravilloso destino con estas palabras: «Hágase en mí según tu Palabra», y en aquel instante Jesús fue concebido en su seno. El nacimiento del Niño fue en Belén de Judea y fue acompañado de diversas circunstancias, que refieren los Evangelios de Mateo y de Lucas.
- Youcat 80.- ¿Por qué es virgen María?
Dios quiso que Jesucristo tuviera una verdadera madre humana, pero sólo a Dios como Padre, porque quería establecer un nuevo comienzo, que no se debiera a ninguna fuerza del mundo, sino únicamente a él. [484-504, 508-510]
La virginidad de María no es ninguna idea mitológica ya superada, sino un dato fundamental para la vida de Jesús. Nació de una mujer, pero no tenía un padre humano. Jesucristo es un nuevo comienzo en el mundo, fundado desde lo alto. En el evangelio de san Lucas, María pregunta al ángel: «Cómo será eso, pues no conozco varón?» (= no tengo relaciones con ningún hombre; Lc 1,34); a lo que responde el ángel: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti» (Lc 1,35). Aunque la Iglesia, desde sus orígenes, ha sufrido burlas a causa de su fe en la virginidad de María, siempre ha creído que se trata de una virginidad real y no meramente simbólica.
- Youcat 82.- ¿No es escandaloso llamar a María «Madre» de Dios?
No. Quien llama a María Madre de Dios confiesa con ello que su hijo Jesús es Dios. [495, 509]
Cuando la cristiandad primitiva discutía quién era Jesús, el título Theotokos(«la que da a luz a Dios») se convirtió en el signo de identidad de la interpretación ortodoxa de la Sagrada Escritura: María no sólo había dado a luz a un hombre, que después de su nacimiento se hubiera «convertido» en Dios, sino que ya en su seno su hijo es el verdadero Hijo de Dios. En esta cuestión no se trata en primer lugar de María, sino de nuevo de la cuestión de si Jesús es a un mismo tiempo verdadero Dios y verdadero hombre.
María sonríe cada vez que sale el sol
¿Sabes cuál es la primera frase que se pone en boca de María en el Evangelio? Dice:¿CÓMO SE HARÁ LO QUE DICES SI NO TENGO RELACIONES CON NINGÚN HOMBRE?” Lo dice justo después de que el ángel le diga que va a nacer de ella el Hijo de Dios, que se llamará Jesús. Dicho de otra forma, sería algo así como: “¿CÓMO SE HARÁ REALIDAD LO QUE DIOS ME PIDE SI YO SOY INCAPAZ DE HACERLO?”
Quizá pienses que a ti Dios nunca te ha pedido nada, pero si lo piensas despacio, verás que no es cierto. Quizá no eres consciente de que Dios te haya pedido nada a ti personalmente, pero si estás atento, verás que hay cosas que sabemos que Dios nos pide a todos: decir la verdad y no mentir, tratar bien a los demás en lugar de criticarles y fastidiarles, intentar que el mundo sea más justo y solidario, ser gente de paz y no arreglar las cosas con violencia… En fin, tú mismo puedes poner más ejemplos. Y es normal que a nosotros nos pase lo mismo que a María: que nos vemos incapaces de hacerlo, porque es difícil, porque nos complica la vida, porque es más cómodo ir a lo nuestro…
Por eso, María es una mujer que nos ayuda y nos anima: Dios ya sabe que nosotros solos no podemos hacer casi nada, pero contamos con su ayuda. Sin Él no haríamos casi nada, pero sin que nosotros pongamos todo de nuestra parte, Dios tampoco lo puede hacer, ya que respeta nuestra libertad y tenemos que ser lo que decidamos que queremos dejarnos ayudar por Él y su Madre.
Pidamos hoy a Dios que nos ayude en eso que cada uno sabe que más le cuesta hacer. No olvides que para Dios, no hay nada imposible.
MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA Y MADRE NUESTRA
María es madre de la Iglesia y de cada uno de sus miembros por designio divino. Jesús, desde la cruz, nos dio a María como Madre:
“Jesús, habiendo visto a su Madre, le dice: Mujer, he ahí a tu hijo!.
Luego dice al discípulo: He ahí a tu Madre!”. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. (Jn 19, 26-27)
María Santísima es verdaderamente madre nuestra. Ella nos engendra continuamente a la vida sobrenatural. Ella como madre intercede continuamente por nosotros ante su Hijo. Ella siempre nos indica el camino a Cristo y nos concede las gracias necesarias para andar.
- María, no sólo es madre de la Iglesia sino también madre de los hombres
Si por medio de la fe María se convirtió en la madre del Hijo de Dios, en la misma fe descubrió y acogió otra dimensión de la maternidad, aquella que le hizo abrirse cada vez más a la misión de Jesús y convertirse en madre de todos los hombres. En efecto, a medida que se fue esclareciendo ante sus ojos y ante su espíritu la misión de su Hijo, ella misma se fue abriendo cada vez más a aquella nueva maternidad, que debía constituir su «papel» junto a su Hijo.
Particularmente significativa es al respecto la escena de las bodas de Caná (cf. Jn 2,1- 12). María acude a Caná como madre de Jesús y acaba actuando como madre de los hombres. Esta nueva maternidad se concreta en tres acciones:
- María intercede por los hombres. Al decir a Jesús: «No tienen vino», se pone entre su Hijo y las privaciones, indigencias y sufrimientos de los hombres. Se pone «en medio», o sea, se hace mediadora, no como una persona extraña sino en su papel de madre, consciente de que, como tal, puede hacer presente al Hijo las necesidades de los hombres.
- María desea también que se manifieste el poder mesiánico de Jesús, su poder salvífico para socorrer la desventura humana. Y este deseo fuerza de hecho la intervención de Jesús.
- María se presenta como portavoz de la voluntad de Jesús: «Haced lo que él os diga».
María, lámpara encendida
En ella se realizan las promesas de nuestra salvación; en Ella se refleja la belleza primera con la que Dios concibió a la humanidad.
En Ella se restablece el coloquio de los Ángeles con el hombre inocente; en Ella reaparece la integridad virginal que el mundo admira y que no tiene.
En Ella se cumple el misterio soberano de la Encarnación que glorifica a Dios y trae la paz a la tierra.
En Ella, el silencio profundo del alma perfecta y abierta hacia el infinito, se transforma en amor, en palabra, en vida, se hace Cristo.
En Ella, toda piedad, gentileza, soberanía y poesía es viva; en Ella el dolor se hace tan acerbo que ningún otro corazón de madre puede igualarlo.
En Ella, tanto la fe como la esperanza, la fortaleza y la bondad, la humildad y la gracia con esa estela de realismo y misterio tienen expresiones sobrehumanas.
En Ella cual cirio encendido, se irradia a Cristo y su Espíritu.
- Youcat 148.- ¿Puede María ayudarnos realmente?
Sí. Que María ayuda es una experiencia desde el comienzo de la Iglesia. Millones de cristianos lo testifican. [967-970]
Como Madre de Jesús, María es también nuestra Madre. Las buenas madres interceden siempre por sus hijos. Y esta Madre con más motivo. Ya sobre la tierra abogó ante Jesús por otros: por ejemplo cuando libró de una situación embarazosa a una pareja de novios en Caná. En la sala de Pentecostés oró en medio de los discípulos. Puesto que su amor por nosotros no cesa nunca, podemos estar seguros de que intercede por nosotros en los dos momentos más importantes de nuestra vida: «ahora y en la hora de nuestra muerte».

¿Se puede adorar a María? (Youcat 149)
No. Sólo se debe adorar a Dios. Pero podemos venerar a María como Madre de nuestro Señor. [971]
Entendemos por adoración el reconocimiento humilde e incondicional de la absoluta sublimidad de Dios por encima de todas las criaturas. María es una criatura como nosotros. En la fe es nuestra Madre. Y debemos honrar a los padres. Y esto se ajusta a la Biblia, porque María misma dice: «Me felicitarán todas las generaciones» (Lc 1, 48b). Por eso la Iglesia tiene santuarios marianos de peregrinación, fiestas, canciones y oraciones marianas, como por ejemplo el Rosario, que es un resumen de los evangelios.
- ¿Cuál es la mejor manera de orar a la Santísima Virgen?
La oración principal es la del Ave María que consta de dos partes: la primera parte está tomada del Evangelio, del relato de la Anunciación y de la Visitación: «Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor está contigo» (Lc. 1, 28). «Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre» (Lc. 1, 42).
La segunda parte ha sido agregada por la Iglesia: «Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén».
- ¿Qué es el santo rosario?
Es una manera de unirnos a la Santísima Virgen María rezando cinco veces un Padre nuestro, diez Avemarías y un gloria, y recordando cada vez un misterio de la vida del Señor. Hay 5 misterios gozosos, que se rezan los lunes y sábado, 5 misterios dolorosos, que se rezan los martes y viernes, 5 misterios luminosos que se rezan los jueves y 5 misterios gloriosos que se rezan los miércoles y domingos. Otras hermosas oraciones a la Virgen son la «Dios te salve Reina y Madre»; el «Bendita sea tu pureza», etc.



