“Rezando voy a la JMJ 8″. Pobreza

Pobreza evangélica

La pobreza a veces se ve a simple vista, a la luz del día. Así está ese hombre tirado al borde del camino. Y es visible. Pero a menudo se encuentra con la indiferencia de las personas, o es que, sencillamente, pasa desapercibida. El evangelio de Jesús habla de la necesidad de mirar cara a cara a la pobreza. ¿Estás preparado para descubrirla?

¿De qué manera cuidas tú del pobre? ¿Pasas de largo? ¿Ayudas sin mirar siquiera a los ojos? ¿O te preocupas de verdad por aquellos que te pueden necesitar? Piensa que no basta darse cuenta de que hay pobres; ni salir del paso para tener la conciencia tranquila. El evangelio te invita a abrir el corazón. Y para ello la primera pregunta es, ¿En qué consiste la pobreza de la gente que te rodea?