PEJ Virgen de la Cabeza 2016 – Testimonio de Míriam (Kairós II – 14 años)
La peregrinación al Santuario y la convivencia han sido muy emotivos y muy importantes para mí.
Al llegar a Andújar el viernes por la noche tuvimos una Eucaristía. También compartimos el encuentro con otros peregrinos de diferentes pueblos o parroquias.
Dormimos pocas horas y a las seis desayunamos. Después ya nos pusimos en marcha para comenzar la peregrinación.
Las primeras horas fueron muy duras (de noche y el terreno difícil) pero la recompensa que esperábamos merecía la pena. Me encantaron los paisajes, el amanecer y sobre todo la compañía que teníamos durante todo el trayecto.
También me gustó muchísimo recibir el bautismo como peregrina de la Virgen de la Cabeza aunque en un principio no me quería bautizar ,fui un poco tonta, pero al final me animé ya que siempre he sido muy romera de mi Virgen de la Cabeza. El seminarista Pepe fue mi padrino.
Cuando llegamos, por fin, después de la caminata y de subir la calzada con las campanas del Santuario tocando, esto me dejo muy impresionada porque parecía que anunciaban nuestra llegada, fue la mejor recompensa.
Las actividades y talleres fueron mi entretenidos y divertidos. Nos enseñaban a respetar, compartir e hicimos muchos amigos. La gymkana que hicimos fue la actividad que más me gustó. Tuvimos muy buena convivencia con los compañeros y con los seminaristas.
El domingo después de la Eucaristía tocaba meter las maletas en el coche y aprovechar al máximo las pocas horas que nos quedaban. Al terminar de comer ya si que tocaba despedirnos de aquella gente impresionante. Nadie quería que aquel día acabase ya que no sabíamos cuando nos íbamos a ver con los demás compañeros.
Para mí a sido la mejor convivencia que he tenido. Animo a todos mis compañeros a que nos acompañen en la próxima PEJ. A parte le quiero dar las gracias a Carmen, Víctor y a todos los seminaristas ya que le dieron un toque especial a este fin de semana ya que sin ellos no hubiéramos podido disfrutarlo.

