ADVIENTO 2016: Camino a Belén para encontrarnos con Jesús
ADVIENTO
«Mira en tu interior. Eres más de lo que eres ahora. Debes ocupar tu lugar en el ciclo de la vida. Recuerda quien eres»
http://catholic-link.com/2016/12/01/vide-rey-leon-adviento/
¿QUÉ ES LA NAVIDAD?
LEYENDA DE NAVIDAD
Un día, Dios miró a la tierra desde el cielo y vio que el mundo era como un inmenso archipiélago: un mar lleno de islas, millones de islas, nada más que islas. Y en cada isla, vivía una sola persona, sólo una persona que no se podía comunicar con nadie, porque las aguas que separaban las islas eran profundas y tumultuosas.
La gente se estaba volviendo loca: no podían saludarse ni hablar con los otros; no podían compartir ni un café ni un pedazo de pan. No es que no hubiera comida en cada isla. Había alimentos, pero faltaba amor, que es tan necesario como el pan. Y como no había manera de entrar en contacto con los demás, estos solitarios no tenían otra diversión que tirar piedras desde su isla hasta la más próxima. Adquirieron tanta destreza, que las piedras alcanzaban gran velocidad, y, a veces, herían gravemente al habitante de las islas cercanas. De ese modo, el archipiélago se convirtió en una guerra a muerte, en un infierno: todos tirando piedras a todos.
Dijo Dios: −No sé cómo se pudo llegar a esta situación. Hay que encontrar un remedio. Y el Espíritu Santo sugirió: −¿Por qué no enviamos al Verbo, que es nuestra Sabiduría, para que construya puentes entre las islas? Así, la gente se podría encontrar y saludar, y dejarán de tirarse piedras. El Verbo estuvo de acuerdo. Y se hizo hombre en el seno de María. Desde entonces, comenzaron a construirse muchos puentes. La palabra es un puente. Cuando una persona se niega a hablar a otro, es que se ha encerrado en una isla. Necesita un puente. Que vaya y que diga a su vecino: −¿Cómo amaneció? Acaba de construir el puente de la palabra. La sonrisa es un puente. No te aísles en un islote con cara seria. Sonríe a los demás y habrás construido el puente de la sonrisa. Un regalo es un puente. Te habías alejado de los pobres, pero, de pronto, les llevaste una bolsa de alimentos. Levantase el puente de la solidaridad. Y así es como la Navidad eliminó el inmenso archipiélago de este mundo. Ahora hay puentes por todos lados: puentes de fe, de confianza, puentes de amor, puentes de perdón. Todos tenemos la tarea de ser pontífices, constructores de puentes. María, cuando le dijo “Sí” al ángel, hizo posible todos estos puentes, porque nos trajo al pontífice por excelencia, que es el niño Jesús. Él comenzó, con su nacimiento, a construir puentes sobre el mar del odio, de las venganzas, de la codicia y el egoísmo. Pero es mucho trabajo para uno solo. Jesucristo nos pide a todos…:”Ayúdenme a construir puentes de alegría y felicidad”. ¿Todavía no has construido ningún puente? Entonces, sigues encerrado en tu isla. Y no podrás celebrar la Navidad.
SIGNO Y REFLEXIÓN
…Jesús quiere nacer en tu corazón… ¿tienes hueco para Él?
Hace falta: una cesta, paja o algo parecido, un trapo o mantita y un niño Jesús.
Ambientación: música de fondo, poner los asientos de tal forma que la gente se sienta cómoda, (acompañar de algún detalle navideño)
- Colocar la cesta en medio.
La cesta es nuestro corazón ¿ESTÁ LIMPIO NUESTRO CORAZÓN?
Dejar un rato de silencio e ir leyendo despacio las preguntas:
¿Cuáles son mis debilidades?
¿Hago sufrir a mis hermanos?
¿Cómo crecer en todo esto, pues mis debilidades estarán siempre ahí?
Sentir la pequeñez de ser pecador, para tener la necesidad de que Niño- Dios nazca en mi corazón. Hacer un pequeño examen de conciencia y acercarme al sacramento de la reconciliación antes del día de Navidad.
¿Cómo vivo mi vocación?
¿Es una vocación vivida o una vocación escrita?
¿Regalo mi vocación?
¿Doy lo mejor de mí mismo?
¿Soy trabajador?
¿Pongo al servicio de los demás mis dones, habilidades…?
¿Soy coherente con lo que digo, hago, pienso, siento…?
¿Soy sincero?
- Echar la paja en la Cesta.
Esta paja dará calor al Niño-Dios
¿Qué hago para encontrarme con Jesús?
(Eucaristía, oración, reuniones Kairós, caridad…)
¿Qué obras de amor hago por mis hermanos y por los hombres y mujeres?
¿Soy sensible con los que necesitan mi ayuda? (Padres, hermanos, abuelos, compañeros, amigos, pobres…)
¿Intento cada día parecerme más a Jesús?
¿Soy verdadero testigo de Jesús?
ACONDICIONEMOS NUESTRO CORAZÓN. Dejar un rato de silencio e ir leyendo despacio las preguntas.
Vamos a quitarnos nuestras grandezas, no se sirve desde arriba, ¿soy el más pequeño?
Analizar mi vida de minoridad: ¿soy Pobre para servir? ¿Y humilde para escuchar y acoger?
Compromiso: Hacer una obra de amor antes de la Navidad, salir de mí Regalar Navidad, nadie debe saberlo, lo que haga la mano derecha no lo sepa izquierda.
- Colocar el trapo en la cesta. Este trapo tapará al Niño-Dios.
¿A qué cosas renuncio yo por amor a este Niño?
¿Soy responsable con mis estudios? ¿Y con las tareas de casa?
¿Sé solucionar los conflictos con mi familia y amigos?
¿Soy indiferente a las injusticias que veo en mi ambiente o lucho contra ellas?
¿Creo buen ambiente a mí alrededor?
¿Pido perdón y perdono?
- Colocar a al Niño Jesús en la cesta y adorarlo desde la sencillez y descubriendo que Él, un Niño recién nacido me ama primero.
Se puede besar mientras dejamos un rato de silencio. Es tiempo de llevar y regalar su sonrisa al mundo durante todo el 2017. Una Sonrisa llena de: AMOR; ALEGRÍA; TERNURA Y MISERICORDIA
- Cada uno pide o da gracias por lo que quiera, en voz alta o en silencio y besa al Niño Jesús.
- Padre Nuestro


