¡Comenzamos CUARESMA en el CONVENTO de las BERNARDAS!
ORACIÓN CUARESMAL 2017
Nos ponemos en la presencia del Señor…
(En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.)
PARA, PARA… ¿QUÉ HAGO YO AQUÍ?
Me pongo en camino…
Jesús, estoy ante ti. Quiero cultivar mi amistad contigo, en el silencio, en el encuentro personal…en la oración.
Jesús, quiero ir descubriendo poco a poco quién eres, tu misterio, tus valores, tu propuesta, tus sentimientos y el amor con el que me coges y me buscas…
Jesús, te miro y quiero descubrir cómo me ves tú y como me sueñas.
Estoy aquí Señor, porqué quiero estar contigo…
CANTO
PARA ESTAR CONTIGO (Ruah)
Solo tú, Señor, tú, solo tú eres mi anhelo
Solo tú, Señor, tú, solo tú en quien espero
mi dolor, mi rabia, mi tensión a ti te entrego
Quita tú lo que hoy no puedo yo y es nuestro freno.
Tú, Señor me has dado un corazón libre y con fuego
Tú Señor me has dado guía y luz y aún me pierdo
Aquí estoy para estar contigo
Aquí estoy quiero estar contigo.
(REFLEXIÓN – en silencio)
“Orar es tratar de amistad estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama.” (Santa Teresa de Jesús)
“El deseo de orar es ya una oración.” (Georges Bernanos)
En silencio me pregunto…
¿Quién es Jesús para mí?
¿Intento ser un buen discípulo de Jesús?
Soy cristiano porqué…
1.- Jesús me llama
2.- Dejo algo para seguirle
3.- Estoy con otros que siguen su vida
4.- Cuido a los “dolientes”
Comenzamos a caminar, en esta Cuaresma tenemos cuarenta días por delante para mirar cara a cara, sin tapujos; cuarenta días para crecer en talla humana, para ser mejor; cuarenta días de combate, de pelea con tus defectos; cuarenta días para prepararte a la Pascua,
y acabar abriéndote a la VIDA que Él quiere darte.
¿Que no vale la pena intentarlo?
¿Que no vas a ganar la batalla?
Comprendo que pienses así y te daría la razón si no fuera verdad un dato que posiblemente olvidas:
si cuentas con Él la victoria está garantizada.
Esta Cuaresma pon tu confianza en el Señor
y verás como lo imposible no lo es tanto.
La conversión es cuestión de confianza.
Pon todo de tu parte, porque también has de confiar en ti, pero pon toda tu confianza en Dios, porque Él no falla. Comienza a caminar,
pero cuenta con Él,
no lo intentes solo.

CANTO
PARA ESTAR CONTIGO (Ruah)
EL CAMINO DE LA CUARESMA
Entrar en Cuaresma es inaugurar
un tiempo fuerte de penitencia y conversión…
aprovecha la oportunidad.
Entrar en Cuaresma es una llamada a ser sal y luz,
salir de nosotros,
de nuestras casas, de nuestros prejuicios,
de nuestros intereses, gustos y comodidades…
sal de ti y ves hacia el otro.
Entrar en Cuaresma es afrontar la realidad personal
y dejarse juzgar por la Palabra de Dios…
descúbrete, acéptate, conviértete.
Entrar en Cuaresma es dejar poner nuestro corazón
en la sintonía del corazón de Dios…
práctica la compasión que hace hermanos.
Entrar en Cuaresma es vaciar nuestras manos,
saber renunciar a nuestras seguridades,
a aquello que nos esclaviza…
libérate para poder abrazar.
Entrar en Cuaresma
es saber caminar con otros creyentes
que buscan a Dios
siguiendo a Jesús en Espíritu y en Verdad…
¡Buen camino!
CANTO
NADA TE TURBE
Nada te turbe, nada te espante,
quien a Dios tiene, nada le falta.
Nada te turbe, nada te espante,
sólo Dios basta.
(Santa Teresa de Jesús)
EL QUE AMA LA LIBERTAD NO AMA UNA VIDA CÓMODA
Hemos hablado de que la LIBERTAD es uno de los dones principales que Dios nos ha regalado, pero ¿esa libertad es solo para bien nuestro?
Del santo Evangelio según san Mateo 25, 14-30
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el de los dos talentos dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el que había recibido un talento dijo: Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo. Mas su señor le respondió: Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
A MÍ, ¿QUE TALENTOS ME HA DADO EL SEÑOR?
Tenemos la libertad de hacer lo que queramos con nuestros dones personales, pero hay que ser conscientes de que lo que se nos ha dado se multiplica dándolo.
Jesús, Maestro donde los haya, nos invita a que nuestro público sea Dios; nos invita a que actuemos por Él y para Él. Dios es el que no pasa, el que nos puede recompensar como ninguno.
¿Por qué hago yo las cosas buenas que hago?
¿Qué me mueve de verdad a la hora de querer a los demás?
(REFLEXIÓN – en silencio)
“Vive lo que has comprendido en el Evangelio, aunque sea poco, pero hazlo verdaderamente.” (Regla de Taizé)
“No basta aprender oraciones de memoria, hay que vivirlas. Hay que poner siempre en práctica una palabra a lo largo del día.” (Antoine Bloom)
Señor, qué extraño mensaje el tuyo: “Cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; y el Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.”
No es la apariencia ni la publicidad lo que a Ti te gusta. Tú eres Dios de corazones. Tú estás acostumbrado a leer en secreto.
Tú no quieres apariencias, a ti te gusta la conversión verdadera, las cosas hechas de corazón.
Mi corazón quiere repetir sin tardar: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Aquí estoy, Señor, para crecer hasta la medida para la que me creaste. Aquí estoy, Señor, quiero que Tú seas mi público”.
La verdad es que los hombres y las mujeres tenemos mucha suerte. Somos totalmente libres para aceptar a Dios o rechazarlo. Dios nos ofrece la salvación, pero si yo no la acepto, Él respeta mi libertad. Hay una cosa clara, no se es cristiano a base de empujones, cada uno decide sobre su propia vida.
El camino del cristiano es duro pero tenemos una ventaja, Dios nos ayuda. Él pone todo de su parte aunque nosotros no pongamos casi nada. Dice San Agustín: «Dios quiere que yo haga lo que pueda y le pida lo que no pueda, que Él me ayudará para que pueda».
CANTO
CRISTO MI CENTRO
Quise vagar por tus veredas sin entregar mi voluntad
atado a mil cosas pequeñas que se hicieron las dueñas de toda mi verdad.
En tu mirada vi las fuerzas para romper con lo que soy
para gozarme en tu presencia ofrendar mi vida entera y ser tuyo desde hoy.
Cristo mi centro, mi esperanza, mi sentido mi calor,
es mi contexto, él es mi casa, mi sosiego, mi valor
y dejaré cuanto me aparte de la vida que me das.
mi libertad está en tus manos. Eres mi felicidad…
Desde el encuentro en tu Palabra mi nueva vida vi nacer
y mi oración se hizo alabanza. Aquí nadie se cansa de compartir la fe.
Y me llamaste hacia los hombres a descubrirte en su dolor
a consagrarme a los más pobres, a abrir mis horizontes testigos de tu amor.
SAL Y LUZ DEL MUNDO
Jesús nos dice:
“Vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo.”
¿Qué es la sal?
La utilizamos para los alimentos, para darles sabor. Cuando probamos un alimento sin sal rápidamente nos damos cuenta de que no tiene gusto. Por otro lado, si tiene demasiada sal, es peor ya que no la comemos. Así que la sal es buena pero en la medida justa.
Otro uso de la sal es como conservante. Cuando no existían frigoríficos, era con ella que se podían conservar un poco más la carne o los demás alimentos. La sal ayudaba a vencer el tiempo. En aquel tiempo tenerla era algo muy importante y las personas trabajaban para recibir el salario (una porción de sal).
Otra característica es que la sal no sirve para sí misma, no es rica en sí misma, sirve para dejar las otras cosas ricas. Tampoco nadie come la sal pura. Su razón de existir es estar al servicio de los otros alimentos.
Pero ¿qué es lo que Jesús quería decir cuando dijo: vosotros sois la sal de la tierra? ¿En qué cosas debemos ser parecidos a ella? ¿Por qué la sal es un símbolo del cristiano?
No es fácil dar una respuesta final a todas estas preguntas. Pero podemos preguntarnos: ¿Yo soy sal en mi ambiente? ¿Doy sabor a las cosas que hago sin ser pesado? ¿Colaboro para conservar el bien? ¿Soy eficiente y discreto? ¿Vivo en función de los demás o pienso sólo en mí mismo?
¡Que interesante! Cómo la sal puede hablarnos de nuestra vocación cristiana, de nuestra misión en la tierra. Vosotros sois la sal de la tierra.
Pero Jesús no se contentó solamente con el símbolo de la sal. Nos dijo también que hay otro elemento de la naturaleza que puede darnos testimonio de lo que significa ser cristiano: “la luz”.
¿Qué es la luz?
Es lo que nos permite ver todas las cosas. Nos hace posible percibir los colores y los detalles. Nos da seguridad para caminar evitando los obstáculos.
Casi todas las cosas que podemos hacer y tienen una ligación con la visión necesitan de la luz. Leer, escribir, ayudar en casa, estudiar… Si nuestra vida fuera siempre noche, no sé qué sería de nosotros. Pero también la luz, cuando es demasiado fuerte, puede dejarnos ciegos, o puede por lo menos encandilarnos.
La luz no vive para sí misma. Si existiera solamente la luz, pero sin nada que la reflejara no serviría de nada; sería como si no existiese. La presencia de la luz solamente es observada porque vemos las otras cosas. Su misión no es mostrarse a sí misma; al contrario, es dejar visible a lo demás. Así también debemos ser nosotros los cristianos.
De la luz Jesús nos habla un poco más, de hecho él nos dice:
“Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt.5, 16)
CANTO
SAL Y LUZ
El que me sigue en la vida
sal de la tierra será
mas si la sal se adultera
los hombres la pisarán
QUE SEA MI VIDA LA SAL
QUE SEA MI VIDA LA LUZ
SAL QUE SALA, LUZ QUE BRILLA
SAL Y FUEGO ES JESÚS
Sois como la luz del mundo
que a la ciudad alumbra
esta se pone en la cima
donde el monte se encumbra
QUE SEA MI VIDA….
Que brille así vuestra vida ante los hombres del mundo
que pasen las buenas obras de lo externo a lo profundo
QUE SEA MI VIDA…
SAL QUE SALA, LUZ QUE BRILLA
SAL Y FUEGO ES JESUS…
https://www.youtube.com/watch?v=QVkzTgSbSpY
“Jesús no ha dicho: si quieren, si tienen tiempo, vayan, sino que dijo: “Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos.”
Compartir la experiencia de la fe, dar testimonio de la fe, anunciar el evangelio es el mandato que el Señor confía a toda la Iglesia, también a ti; es un mandato que no nace de la voluntad de dominio, de la voluntad de poder, sino de la fuerza del amor, del hecho que Jesús ha venido antes a nosotros y nos ha dado, no nos dio algo de sí, sino que se nos dio todo Él, Él ha dado su vida para salvarnos y mostrarnos el amor y la misericordia de Dios.
Cuando dos personas están juntas y se callan, es siempre posible que al menos una de ellas esté rezando.” (Papa Francisco)
CANTO
SAL Y LUZ
PERDÓN, SEÑOR, PERDÓN
- Perdón Señor, porqué muchas veces me olvido de ti y rechazo tu amor.
- Perdón Señor, por mi falta de fe.
- Perdón Señor, por no participar regularmente de la Eucaristía.
- Perdón Señor, por la dureza de mi corazón.
- Perdón Señor, por juzgar a los demás, por tratarlos mal…y olvidarme que son mis hermanos.
- Perdón Señor, por mi falta de trabajo, mi irresponsabilidad.
- Perdón Señor, por mi falta de compromiso.
- Perdón Señor, porqué formando parte de la comunidad cristiana no siempre doy el debido testimonio.
- Perdón Señor, por malgastar mi tiempo.
- Perdón Señor, por no poner mis dones al servicio de los demás.
- Perdón Señor, por mi mal genio, por mis malas formas…
- Perdón Señor, por mi envidia.
- Perdón Señor, por mi pereza.
- Perdón Señor, por mi falta de humildad.
- Perdón Señor, por mi egoísmo, por buscar solo mi felicidad sin pensar en la de los demás.
- Perdón Señor, por mis mentiras.
- Perdón Señor, por permitir injusticias.
- Perdón Señor, por mi falta de compromiso.
- Perdón Señor…
“Dios mío, perdona lo que he sido, corrige lo que soy y dirige lo que seré.”
(Santa Elizabeth Ann Seton)
SALMO 51
MISERICORDIA, SEÑOR, POR TU BONDAD, MISERICORDIA
Piedad de mí, Señor, por tu bondad,
por tu inmensa ternura borra mis pecados,
lávame de todos mis delitos
y de mis culpas purifícame.
Crea en mí un nuevo corazón,
un espíritu nuevo pon dentro de mí;
no me rechaces lejos de tu rostro
y no retires de mí tu Santo Espíritu.
Devuélveme la alegría de tu amor
y devuélveme el gozo de ser un hombre bueno;
enseñaré a todos tus caminos,
los pecadores volverán a Ti.
YO TE PIDO SEÑOR…
- Señor, yo te pido… mirar la vida con ojos limpios.
- Señor, yo te pido…una cuota de valentía, para salir de nuestra zona de confort, de seguridad y comodidad y seguirte.
- Señor, yo te pido…que me ayudes a cambiar el sofá por un par de zapatillas para caminar por los caminos que abren nuevos horizontes.
- Señor, yo te pido…que me ayudes a contagiar alegría, esa alegría que nace de tu amor.
- Señor, yo te pido… tener siempre ganas de superarme, de regalar a los demás la mejor versión de mí mismo.
- Señor, yo te pido…por los niños y los jóvenes.
- Señor, yo te pido… por los cristianos perseguidos.
- Señor, yo te pido… por los enfermos.
- Señor, yo te pido…por los más necesitados.
- Señor, yo te pido…por nuestras familias.
- Señor, yo te pido…por nuestros amigos.
- Señor, yo te pido…por nuestros profesores.
- Señor, yo te pido…por nuestros compañeros de clase, de academia…
- Señor, yo te pido…por los consagrados, por los diáconos y sacerdotes.
- Señor, yo te pido…por los grupos juveniles y especialmente por los grupos Kairós.
- Señor, yo te pido…por los misioneros.
- Señor, yo te pido… que me ayudes a discernir lo que esperas de mí en cada momento.
- Señor, yo te pido…que no piense solo en recibir, sino que esté dispuesto también a dar y servir.
- Señor, yo te pido… que me ayudes a ser un buen instrumento tuyo para poder dar testimonio de ti en todos mis ambientes.
- Señor, yo te pido… que me ayudes a servir a los hermanos con justicia, fortaleza y humildad.
- Señor, yo te pido…por las hermanas franciscanas descalzas que en este convento siempre nos acogen.
- Señor, yo te pido…
Quiero ser, Padre, tus manos, tus ojos, tu corazón. Mirar al otro como Tú le miras: con una mirada rebosante de amor y de ternura.
Mirarme a mí, también, desde esa plenitud con que Tú me amas, me llamas y me envías.
Lo quiero hacer desde la experiencia del don recibido y con la gratuidad de la donación sencilla y cotidiana al servicio de todos, en especial de los más pobres.
Envíame, Señor, y dame constancia, apertura y cercanía. Enséñame a caminar en los pies del que acompaño y me acompaña.
Ayúdame a multiplicar el pan y curar heridas, a no dejar de sonreír y de compartir la esperanza.
Quiero servir configurado contigo en tu diaconía.
Gracias por las huellas de ternura y compasión que has dejado en mi vida. En tu Palabra encuentro la Luz que me ilumina. En la Oración, el Agua que me fecunda y purifica. En la Eucaristía el Pan que fortalece mi entrega y me da Vida. Y en mi debilidad, Señor, encuentro tu fortaleza cada día. Amén
CANTO
EN MI DEBILIDAD
En mi debilidad me haces fuerte.
En mi debilidad me haces fuerte.
Sólo en tu amor me haces fuerte.
Sólo en tu vida me haces fuerte.
En mi debilidad te haces fuerte en mí….
ORACIÓN FINAL: “Soy enviado”
“El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.”(Teresa de Calcuta)
“Ten cuidado con tu vida, tal vez ella sea el único Evangelio que algunas personas vayan a leer.” (San Francisco de Asís)
Haz que encuentre el camino que lleva a ti
Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí.
Ilumina mis ojos
Para que encuentre el camino que lleva a ti.
Da firmeza a mis pasos
Para que no me aleje del camino.
Abre mis labios
Para que hable de ti.
Tú quieres que ame a mi prójimo,
Haz que lo sirva,
De modo que encuentre su salvación
Y llegue a tu gloria.
Amén
(Alcuino)
Envíame, Señor, dónde tú quieras, porque si tú me envías, estoy seguro, sea cual sea la situación en que me encuentre, que tú me ayudarás a cumplir tu misión. (San Francisco de Sales)
CANTO
NADA NOS SEPARARA
Nada nos separará
nada nos separará
nada nos separará
del amor de Dios
Gracias Señor…







