Confesarme yo…¿por qué y para qué? – UPDATE!

Yo nunca cometo pecados 

Para entender lo que es el pecado me gustaría poner un ejemplo. Imagina que compras una batidora y, al llegar a casa, se te ocurre la genial idea de usarla para planchar la última camisa hawaiana que has comprado en Zara. Puedes pensar que es tu batidora y que quieres hacer con ella lo que te dé la gana, que eres libre para ello… pero, seguramente, después de usarla así la camisa quede más fashion de la cuenta y te toque tirarla o usarla como trapo del polvo.

El pecado, del mismo modo, no es más que hacer un mal uso de ese manual de instrucciones con el que todos nacemos -la conciencia- que nos enseña a usar correctamente nuestro ser y libertad para que seamos felices. Cuando usamos nuestra libertad de forma errónea, cuando no atendemos a esa conciencia que, inspirada por la ley natural, los mandamientos y las enseñanzas de Jesucristo nos indica el camino correcto, estamos usando la batidora para planchar camisas, estamos tirando nuestra auténtica felicidad.

Y, en este contexto, la Confesión es el mecanismo para que soltemos esa pesada carga  -comúnmente llamada pecado- que nos esclaviza, nos roba la alegría y no nos deja ser mejores. Y bueno, ¡claro que la confesión es un invento! Pero no de los curas, sino que fue el primer invento de Jesucristo resucitado que dijo a sus apóstoles: a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados (Jn 20,23).

No dejes de acercarte siempre que lo necesites al Sacramento de la Penitencia para recuperar la amistad del Amigo que nunca falla. Si estás triste, amargado, si tu vida ha perdido todo su sentido…, hoy es un gran día para que acudas al sacramento de la alegría y el perdón. Él te espera con los brazos abiertos, no lo olvides.

Youcat 230.- ¿Qué es la penitencia?

La penitencia es la reparación de una injusticia cometida. La penitencia no debe darse sólo en la mente, sino que debe expresarse en obras de misericordia y en el compromiso con los demás. También con la oración, el ayuno y la ayuda material y espiritual a los pobres se hace penitencia. [1434-1439]
Con frecuencia se entiende mal la penitencia. No tiene nada que ver con maltratarse o con los escrúpulos. La penitencia no es estar dando vueltas sobre lo mala persona que soy. La penitencia nos libera y nos anima a empezar de nuevo.

Youcat 235.- ¿Puede uno confesarse también cuando no se han cometido pecados graves?


L
a confesión es también en esa ocasión el gran regalo de la curación y de la unión más íntima con el Señor, aunque estrictamente uno no estuviera obligado a confesarse. [1458]
En muchos encuentros eclesiales, como en las Jornadas Mundiales de la Juventud, se ve a jóvenes que se reconcilian con Dios. Cristianos que se toman en serio el seguimiento de Jesús buscan la alegría que viene de un nuevo comienzo radical con Dios. Incluso los santos acudían regularmente a la confesión cuando era posible. Lo necesitaban para crecer en la humildad y en el amor y para dejarse tocar por la luz sanadora de Dios hasta el último rincón del alma.

Youcat 239.- ¿Qué efectos positivos tiene la confesión?


L
a confesión reconcilia al pecador con Dios y con la Iglesia. [1468-1470, 1496]
El segundo después de la absolución es como… una ducha después de hacer deporte, el aire fresco tras una tormenta de verano, el despertar en una radiante mañana de verano, la ingravidez de un submarinista… En la palabra «reconciliación» está contenido todo: estamos de nuevo en paz con Dios.