JUEVES SANTO 2018 – Turno de vela


TURNO DE VELA 2018

 

MONICIÓN INICIAL

Estamos en la noche del Jueves Santo.
Venimos aquí para participar en tus sentimientos
Así hacen los amigos.
Tú, Señor Jesús, eres nuestro amigo.
El amigo que nunca falla.
Y te quedaste con nosotros en el pan y en el vino, “consagrados” por ti en cada misa.Y ya se convierten en tu “cuerpo” y “sangre”, todo tu entregado por nosotros.

 Canto: No adoréis a nadie más que a Él

1.- LA ULTIMA NOCHE CON SUS AMIGOS

Jesús se sentó a la mesa con sus amigos.
Iba a cenar recordando lo que Dios había hecho hace muchos muchos años, cuando sacó a los israelitas que eran esclavos en Egipto y los llevó a la libertad.
Pero Jesus hizo algo distinto y los apóstoles no comprendieron al principio.
Jesús del pan dijo: “Esto es mi Cuerpo”, y del vino dijo: “Esto es mi Sangre”. Desde entonces esta transubstanciación/tranfor- mación se da en cada Santa Misa.
Ya está ahí Jesús presente, realmente y espiritualmente.
La participación en el Cuerpo y la Sangre de Cristo no tiene más fin que el que nosotros nos transformemos en lo que reci- bimos. (SAN LEÓN MAGNO)
Se trata ante todo de transformación de algo de la creación y nuestro (pan y vino). Y se trata también de mi transformación de un ser mortal y pecador en un ser que ya no muere más.
Y Jesús nos mandó celebrar y vivir esta fiesta de nuestra reden- ción y dijo “Haced esto es memoria mía”.
Y así día tras día, año tras año y siglo tras siglo los cristianos seguimos participando de la vida de Cristo “entregado” por no- sotros y resucitado.
Todo esto es señal de cómo Jesús el Señor nos quiere.

Una historia de contrabando

En el año 2011 fue beatificado Johannes Prassek, un sacerdote de Lübeck, que fue “ajusticiado” por los nazis por “favorecer al enemigo traicionando a la patria”. En los meses de prisión lo que más añoraba era la Eucaristía. Finalmente, una persona valerosa se atrevió a meter de contrabando en la cárcel un par de formas y algo de vino, ocultos entre otros alimentos, para el jo- ven sacerdote. “¡Si usted supiera”, escribió Prassek contestando a este presente, “lo que me he alegrado! Por la comida, claro está; pero aún más por las formas y el vino. He llorado como un niño pequeño. Ahora celebro aquí cada mañana la Eucaristía, de forma tan sencilla, que ni siquiera en las catacumbas se daba así: un salero es el cáliz, un pañuelo el corporal. Sólo un par de gotas de vino y un pequeño trocito de hostia, para que ambos alcancen para muchas veces. Le agradezco mucho que tuviera usted el valor de pensar en algo así”.

Johannes Prassek avanzó hacia la muerte, pero tenía un reme- dio contra la muerte y el miedo: el “pan de la vida”, Jesús.

El Señor no nos exige grandes obras, sino únicamente entrega y agradecimiento. No necesita nuestras obras, sino únicamente nuestro amor. (SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS )

Quien recibe la Sagrada Eucaristía,se pierde en Dios como una gota en el océano. No se pueden separar ya. (SAN JUAN MARÍA VIANNEY)

Me pregunto

¿Amo la Eucaristía del domingo o la abandono con frecuencia? ¿Recibo a Jesus con alegría?
¿Dejo que el Señor me transforme para ser como El?

2.- AMAR “LAVANDO LOS PIES”

Esto sucedió en la Ultima Cena de Jesús con los suyos:

Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he he- cho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. 1Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vo- sotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vo- sotros también lo hagáis. (Jn 13, 12 ss)

Canto: Como el Padre me amó

 

Escucha nuestra súplica

Señor enséñanos
a no amarnos solo a nosotros mismos, a no amar solamente
a nuestros amigos,

a no amar solo
a aquellos que nos aman.

Enséñanos a pensar en los otros

y a amar sobre todo a aquellos a quienes nadie aman.

Concédenos la alegría
Concédenos la gracia de comprender

que, mientras nosotros vivimos

una vida demasiado feliz
hay millones de seres humanos, que son también tus hijos, hermanos nuestros
que mueren de hambre

sin haber merecido morir, que mueren de frío

sin haber merecido morir de frío Señor ten piedad de los todos
los pobres del mundo.

Y no permitas Señor
que nosotros vivamos felices en solitario.

Líbranos de nuestro egoísmo
de querer ser felices solo nosotros. Queremos ser jóvenes que alegran a otros.

Canto: Nada nos separará

Me pregunto

¿Amo de verdad o soy egoísta muchas, muchas veces? ¿En qué se nota que amo ?

3.- PUEDO COMENZAR DE NUEVO

Esto sucedió en un encuentro de Jesus resucitado con los após- toles:

“Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». 22 Y, dicho esto, so- pló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; 23 a quienes les perdonéis los pecados, les quedan per- donados; a quienes se los retengáis, les quedan reteni- dos” (Jn 20, 21ss)

Medito

Te puedes imaginar lo que pasa si durante meses no cargas las actualizaciones en tu ordenador. En algún momento el sistema operativo se bloquea. O se producen graves fallos de seguri- dad. El firewall ya no funciona. Virus y troyanos pueden cam- par a sus anchas en tu PC y finalmente todos tus datos se van al traste.

“Yo no necesito ningún perdón y menos aún la confesión“. Esto es más o menos igual de absurdo que decir: “No necesito nin- guna actualización. Mi software funciona también sin ellas”. Se puede decir que Dios te ha creado como un software maravi- lloso. Pero este software necesita actualizaciones periódicas. Si no empleas las actualizaciones, hasta el mejor sistema del mun- do se estropea con el tiempo. La CONFESIÓN —también se co- noce como “Sacramento de la Reconciliación”— es la mejor oferta de actualización que nos hace Dios. (Youcat. Confirma- cion)

Tu que siempre nos perdonas

Tu que siempre nos perdonas, por que nos queres mucho,
tu que siempre nos perdonas, Señor ten piedad.

Tu que siempre nos escuchas, Por que nos quieres mucho, Tu que siempre nos escuchas,

Cristo ten piedad.

Tu que siempre nos ayudas, Por que nos quieres mucho, Tu que siempre nos ayudas, Señor ten piedad.

Oramos

1. Cuando el pobre nada tiene y aun reparte. cuando el hombre pasa sed y agua nos da, Cuando el débil a su hermano fortalece

Va Dios mismo en nuestro mismo caminar (2)

2. Cuando un hombre sufre y logra su consuelo, cuando espera y no se cansa de esperar,
cuando amamos, aunque el odio nos rodee, … Va Dios mismo en nuestro mismo caminar (2)

3. Cuando crece la alegría y nos inunda, cuando dicen nuestros labios la verdad, cuando amamos el sentir de los sencillos, … Va Dios…

4. Cuando abunda el bien y llena los hogares, cuando un hombre donde hay guerra pone paz, cuando hermano le llamamos al extraño, …
Va Dios…

Gracias

Gracias, amigo Jesús, porque te quedas con nosotros y podemos comulgar de ti.
Gracias porque con tu perdón podemos siempre comenzar de nuevo